QUILLACOLLO, 26 de agosto (boliviaprensa.com) — La administración municipal de Quillacollo encabezada por el alcalde Luis Santa Cruz atraviesa uno de sus momentos más difíciles, ante una ola creciente de críticas ciudadanas, denuncias de presuntas irregularidades y fallas estrepitosas en la organización de la Festividad de la Virgen de Urkupiña 2026.
Un sondeo de opinión reveló que el 82% de los consultados pide la renuncia del alcalde, calificando su gestión de negligente, ineficiente y manchada por presuntos actos de corrupción. Otro estudio posicionó a Santa Cruz entre las autoridades con peor valoración ciudadana en todo el eje metropolitano de Cochabamba.
EL COLAPSO DE URKUPIÑA: APAGONES Y CAOS
Durante la Entrada Folklórica del 14 de agosto, un corte masivo de energía eléctrica dejó sin transmisión a los medios de comunicación que cubrían el evento.
Mientras tanto —señalaron comunicadores— el alcalde bailaba y festejaba en lugar de atender la emergencia. La población denunció:
Desorganización total y falta de coordinación entre áreas municipales
Deterioro del ornato público: jardineras y áreas verdes destruidasVías convertidas en mingitorios, basura y desaseo generalizado
Exceso de alcohol y venta descontrolada, sin presencia de control efectivo.
«El personal no fue suficiente», admitió tardíamente el alcalde, una explicación que caló poco entre los feligreses y periodistas que sufrieron interrupciones y caos.
DENUNCIAS DE PRESUNTO CONFLICTO DE INTERESES
Se conoció además una denuncia sobre el contrato de desayuno escolar —unos 4 millones de bolivianos—, donde presuntamente habrían intervenido parientes directos del alcalde antes de su adjudicación, configurando un posible conflicto de intereses.
El concejal Jhasmany Terán advirtió que si se comprueban los hechos, no quedará otro camino que denunciar y fiscalizar conforme a ley.
También se ha señalado una presunta «coadministración» con sectores del evismo que habría copado decisiones y generado división institucional.
LA CIUDADANÍA EXIGE RESPUESTAS
Auditoría independiente sobre gastos de Urkupiña
Aclaración pública sobre contratos y presuntos parentescos
Plan correctivo inmediato antes de que la situación se agrave
El descontento parece haber rebasado la capacidad de reacción de la alcaldía. ¿Renuncia, rectificación o confrontación? Quillacollo espera respuestas.


