El fiscal general fue interceptado junto al fiscal departamental de Santa Cruz, Alberto Zeballos, en el aeropuerto de Viru Viru. La aprehensión se produce dos días después de que Estados Unidos lo señalara por presuntos actos de corrupción vinculados a la protección del narcotráfico.
SANTA CRUZ / BOLIVIA.- Una nueva y extraordinaria crisis sacude al Ministerio Público boliviano. El fiscal general del Estado, Roger Mariaca Montenegro, y el fiscal departamental de Santa Cruz, Alberto Zeballos, fueron aprehendidos la noche de este miércoles en instalaciones del aeropuerto internacional de Viru Viru, según información difundida inicialmente por medios de comunicación.
Hasta el cierre de esta información no se conocían oficialmente las circunstancias jurídicas de la aprehensión, la autoridad que ejecutó el operativo ni los delitos por los cuales se habría procedido contra ambas autoridades. El hecho adquiere una dimensión particularmente sensible porque ocurre apenas 48 horas después de que el Departamento de Estado de Estados Unidos anunciara restricciones de visa contra Mariaca y su familia inmediata, señalándolo por presunta “corrupción significativa” relacionada con la protección al narcotráfico.
Estados Unidos sostuvo que Mariaca habría abusado de su posición de poder, recibido sobornos y favorecido a personas vinculadas al narcotráfico. Esas son acusaciones formuladas por el Gobierno estadounidense y no equivalen por sí mismas a una condena judicial. Mariaca rechazó públicamente los señalamientos.
UNA TRAYECTORIA MARCADA POR CUESTIONAMIENTOS
La situación actual coloca bajo una nueva lupa la trayectoria de Mariaca antes y durante su paso por la Fiscalía.
Mariaca llegó a la Fiscalía General después de haber sido fiscal departamental de Santa Cruz desde junio de 2020, cargo al que fue designado por el entonces fiscal general Juan Lanchipa. En octubre de 2024 fue elegido por la Asamblea Legislativa como Fiscal General del Estado con 115 votos, luego de un proceso en el que su candidatura recibió impugnaciones.
Durante su gestión en Santa Cruz quedaron bajo su responsabilidad investigaciones de enorme repercusión nacional, entre ellas los casos Sebastián Marset, narcovuelos, Las Londras, ítems fantasmas, avasallamientos y otros procesos de alto impacto.
CASO MARSET: UNO DE LOS PRINCIPALES CUESTIONAMIENTOS
El caso del narcotraficante uruguayo Sebastián Marset constituye uno de los episodios más delicados de su trayectoria.
Después de la fuga de Marset en Santa Cruz, en julio de 2023, surgieron cuestionamientos públicos sobre el trabajo de policías, fiscales y jueces. El entonces ministro de Gobierno, Eduardo Del Castillo, cuestionó la actuación de operadores de justicia y sostuvo que hubo demoras que habrían favorecido la fuga.
Mariaca, en su condición de fiscal departamental, defendió la actuación del Ministerio Público. Posteriormente, durante su gestión como Fiscal General, la investigación sobre Marset continuó siendo uno de los asuntos de mayor sensibilidad para las autoridades bolivianas.
Y ahora, en septiembre de 2026, la controversia vuelve a cobrar fuerza después de las acusaciones formuladas por Washington.
La propia Fiscalía tuvo que salir este miércoles a negar una versión difundida por la periodista Amalia Pando según la cual Mariaca se habría reunido con Marset días antes de su extradición a Estados Unidos. La institución exigió que se presenten pruebas de esa afirmación.
LAS LONDRAS Y LOS CUESTIONAMIENTOS DE LA PRENSA
Otro episodio que marcó su gestión fue el caso Las Londras, donde en octubre de 2021 periodistas, policías y civiles fueron secuestrados y agredidos por un grupo armado en Guarayos.
La Asociación de Periodistas de Santa Cruz llegó a movilizarse ante la Fiscalía reclamando celeridad en las investigaciones. Posteriormente, el Ministerio Público realizó inspecciones, reconstrucciones y pericias balísticas, y fueron identificados varios presuntos responsables.
El caso continuó siendo objeto de críticas por la demora en la ejecución de órdenes de aprehensión y por la duración del proceso.
LOS MOVIMIENTOS FINANCIEROS QUE GENERARON POLÉMICA
En 2023 surgió otro cuestionamiento cuando se conoció un informe relacionado con movimientos financieros realizados entre 2014 y 2020.
Según documentación Mariaca había transferido más de Bs 400.000 a la cuenta de una joven vinculada familiarmente a un funcionario municipal. Posteriormente, una parte sustancial de esos recursos retornó a una cuenta relacionada con Mariaca.
El propio Mariaca explicó que se trataba de ayuda a una familiar y remarcó que en aquel período ejercía como abogado particular y no era funcionario público.
Este episodio, por tanto, debe presentarse como un antecedente de cuestionamiento financiero investigado, no como una prueba de delito.
EL GIRO DRAMÁTICO DE SEPTIEMBRE DE 2026
El escenario cambió radicalmente esta semana.
El Departamento de Estado de Estados Unidos anunció restricciones contra Mariaca y sostuvo que existían elementos que lo vinculaban con corrupción y protección al narcotráfico. La acusación estadounidense es de una gravedad excepcional porque involucra precisamente al máximo responsable del Ministerio Público boliviano.
Mariaca respondió rechazando las acusaciones y cuestionando la medida estadounidense.
El Gobierno boliviano, entretanto, informó que solicitó oficialmente información a Washington para conocer los fundamentos de las acusaciones. El viceministro de Régimen Interior aclaró que no existía un pedido de extradición contra Mariaca y que el Ejecutivo esperaba información oficial de Estados Unidos.
Incluso el ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, señaló que las acusaciones estadounidenses podrían eventualmente derivar en una investigación judicial y, dependiendo del desarrollo del caso, en una solicitud de extradición, aunque remarcó que esa decisión correspondería a las autoridades estadounidenses.
AHORA, UNA APREHENSIÓN QUE ABRE MUCHAS INTERROGANTES
La aprehensión de Mariaca y Zeballos en Viru Viru abre una nueva etapa.
Por el momento, no debe afirmarse que la DEA haya detenido a Mariaca, porque las fuentes consultadas hasta este momento no han confirmado oficialmente esa versión. Lo confirmado es la aprehensión de ambos fiscales en el aeropuerto, mientras continúan las interrogantes sobre quién ejecutó el operativo, bajo qué orden y por qué delitos.
La coincidencia temporal con las acusaciones de Estados Unidos, sin embargo, convierte el episodio en un acontecimiento de enorme repercusión nacional e internacional.
La pregunta central ahora es:
¿Qué existe detrás de las acusaciones estadounidenses contra el Fiscal General de Bolivia y cuál es el fundamento jurídico de la aprehensión registrada esta noche?
Las respuestas deberán surgir de documentos oficiales, órdenes judiciales, informes de investigación y pronunciamientos de las autoridades competentes.
Mientras tanto, el caso Mariaca coloca nuevamente al Ministerio Público, la lucha contra el narcotráfico y la independencia de la justicia boliviana en el centro de la agenda nacional.


