El escenario político cochabambino se intensifica a medida que se aproximan los comicios municipales. En las últimas horas, diversos sectores civiles y plataformas ciudadanas han expresado su rechazo a la postulación de Rocío Alejandra Molina Travesí a la Alcaldía de Cochabamba, a la que califican como un caso de “oportunismo político”, argumentando su prolongada presencia en cargos públicos durante las gestiones de Evo Morales y Luis Arce Catacora.
El paso de Rocío Molina por las filas de YPFB y el Ministerio de Hidrocarburos, la estatal petrolera se veía sacudida por redes de corrupción y manejos opacos, Molina, en su rol de funcionaria estratégica, guardó un silencio sepulcral que hoy la ciudadanía interpreta como una protección deliberada. Las acusaciones son demoledoras: se la señala como presunta pieza clave en la red que facilitó la fuga de un expresidente de YPFB, hoy prófugo de la justicia por actos de corrupción.
Uno de los puntos más críticos de las acusaciones se centra en su gestión dentro del sector hidrocarburífero. Se le señala como presunta cómplice en la red de protección que facilitó la salida del país de un expresidente de YPFB, quien actualmente se encuentra prófugo de la justicia boliviana enfrentando múltiples procesos por supuestos actos de corrupción. Para los denunciantes, Molina no puede pretender un cargo como la Alcaldía Municipal cuando tiene cuentas pendientes por aclarar sobre su paso por las empresas estatales.
Molina Travesí, quien ha desempeñado roles como asesora en el Ministerio de Hidrocarburos y en Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), es señalada por sus detractores como una "vividora de la política".
Las críticas apuntan a que su carrera ha dependido exclusivamente de su cercanía con las cúpulas del Movimiento al Socialismo (MAS), ocupando diversos cargos de confianza sin una gestión que beneficie directamente a la ciudadanía cochabambina.
“Cochabamba no puede volver a manos de quienes han usado las instituciones públicas como botín personal. La candidatura de Rocío Molina representa el pasado de oscuro en la función pública del estado y el servilismo que los cochabambinos ya rechazaron”, señalaron representantes de plataformas ciudadanas.
Ante este escenario, la ciudadanía se mantiene en alerta, exigiendo transparencia en las candidaturas y un freno al uso de los recursos del Estado para campañas proselitistas.
Rocío Alejandra Molina Travesí (Cochabamba, Bolivia; 24 de febrero de 1973) es una periodista, presentadora de televisión y política boliviana que ocupó el cargo de concejal municipal de la ciudad de Cochabamba desde el 31 de mayo de 2015 hasta el 3 de mayo de 2021, luego como gerente general del canal estatal Bolivia TV desde el 7 de junio de 2021 hasta el 31 de diciembre de 2022
Molina trabajo en el Ministerio de Hidrocarburos y Energía, todo durante el gobierno del presidente Luis Arce Catacora
La también exconcejala de Cochabamba por el MAS durante el gobierno de Evo Morales reaccionó a un mensaje de la exautoridad en sentido que funcionarios leales y honestos de ese ministerio le informaron que “están preparando una campaña mediática” en su contra.



