Arani celebra la tradicional Fiesta Religiosa de la Virgen de la Bella

Desde este 23 al 25 de agosto, en Arani una de las antiguas ciudades coloniales del departamento de Cochabamba, se celebrara la tradicional fiesta religiosa de la “Virgen de la Bella”, Patrona del Valle Alto.

 

Miles de feligreses y peregrinos llegan desde distantes partes de Bolivia y el mundo, a partir de este jueves 23 de agosto para rendir culto a la Milagrosa Virgen de La Bella Patrona del Valle.

Las actividades principales de la fiesta religiosa de Arani se realizarán del 23 al 25 de agosto. Se espera la llegada de 100.000 feligreses los tres días, además de 48 fraternidades que expresarán su devoción con danza, informó la alcaldesa de Arani Dunia Rojas Mamami.

Según la leyenda, la imagen de la Virgen La Bella apareció en el cerro de Arani a una pastorcita. La niña contó la revelación y relató con énfasis sobre la belleza de la Virgen.

Desde entonces cientos de personas van a pedirle diferentes milagros. Este jueves 23 de agosto se realizará el tradicional calvario. El 24 es la fiesta central con una misa al mediodía en el templo de San Bartolomé y luego se realiza la procesión por la plaza 24 de noviembre.

Finalmente, el 25 de agosto se realizará la fiesta de la Cacharpaya o despedida con la participación de 48 fraternidades folklóricas del valle alto.

Por otro lado, se pretende impulsar diferentes lugares y aspectos turísticos de la región. Entre los más importantes están: el pan, la iglesia de San Bartolomé y el convento de Collpa Ciaco, los dos últimos son consideradas valiosas piezas patrimoniales, pero en descuido.

La tradicional fiesta de la Virgen "La Bella" congrega a miles de creyentes de esta advocación de la Virgen María, quienes llegan hasta los pies de la imagen sagrada para pedirle salud y prosperidad.

La alcaldesa de Arani, Dunia Rojas aseguró que no sólo se trata de una fiesta religiosa sino también de una fiesta de encuentro, de unidad en la que cientos de personas llegan hasta ese municipio, para agradecerle a la virgen por todos los favores concedidos.

LA FIESTA

La fiesta de la Virgen La Bella que se celebra por mas de cuatrocientos años en la población de Arani, por el contexto cultural su culto es algo muy particular y distinto.

Antiguamente, los peregrinos o devotos acudían a su santuario durante todo el mes de agosto, particularmente los días previos y posteriores al 15 de agosto, fiesta de la Asunción de María y el día 24 de agosto, para cumplir con sus promesas.

Los peregrinos que acuden a la fiesta de la Virgen La Bella van con la gran esperanza de días mejores, de salud espiritual y de bendiciones en el trabajo y en la producción agrícola.

HISTORIA

La devoción mariana de La Bella llegó al Valle Alto de Cochabamba, hace mas de 400 años, conocido en ese entonces con el nombre genérico de «Valle de Cliza», en concreto a la población de Arani hacia fines del siglo XVI, con los primeros españoles que se asentaron en esta región.

Los informes episcopales de mediados del siglo XVII, ya dan testimonio del culto y de la existencia de un santuario dedicado a Nuestra Señora La Bella en Arani.

Asimismo, la veneración de la Virgen La Bella en Arani, también, está relacionada con la leyenda y la tradición oral que afirma de la aparición de la Virgen a la orilla del río, y cuya imagen habría quedado plasmado en una piedra, que aún hoy se conserva en la capilla de su calvario.

El templo parroquial de San Bartolomé de Arani, santuario de la Virgen La Bella, guarda en su recinto la imagen tallada en madera y policromada, que presenta un rostro maternal con rasgos autóctonos de una mujer morena. Y como su nombre indica, es una de las imágenes más bellas de la Virgen María.

Según la tradición la imagen fue traída de España, pero, no existen documentos escritos que certifiquen este hecho.

La advocación mariana de Nuestra Señora La Bella es una de las más antiguas, no sólo del Valle Alto sino también de Charcas, actual territorio de Bolivia.

Su devoción pronto se difundió y popularizó entre los habitantes del valle cochabambino, y entre los viajeros que se dirigían hacia la ciudad de La Plata, las minas de Potosí y al Oriente, ya que por la población de Arani atravesaba uno de los caminos más importantes que comunicaba con estas regiones.

Según el padre Lázaro Torrico, la Virgen fue traída al territorio que hoy es Bolivia por los curas franciscanos en el siglo XVI. Existen indicios para sostener que los españoles residentes en el valle de Arani, especialmente los muy devotos de la Virgen de Lepe en Huelva, España, iniciaron la devoción de La Bella, difundiéndola entre los cristianos de la región.

“Hay otra versión relacionada con una leyenda que habla sobre la aparición de la Virgen a orillas del río. Se cree que su imagen quedó plasmada en una piedra, que aún se conserva en la capilla de su calvario”, explica el cura.

Durante los siglos XVII, XVIII y XIX, la devoción a la Virgen La Bella se difundió y se popularizó entre las poblaciones del Valle Alto cochabambino, pero también entre los creyentes de la zona andina de occidente y los devotos del oriente boliviano.

Por ello, los araneños dicen orgullosos que La Bella “tiene más años que la de Urkupiña”. “Fue agasajada mucho antes que la Virgen de Urkupiña, su romería convocaba a más fieles hasta que un accidente de tren se llevó la vida de casi todos los que iban a Arani en 1945. Entonces la celebración araneña decayó mientras que la de Quillacollo ganó en fieles”.

Hasta que Arani recuperó sus tradiciones, entre ellas el festejo en honor de su patrona.

Éste es un pueblo con aires coloniales, que conserva sus viviendas de barro con techos de tejas.

Los comunarios se dedican principalmente al agro: plantaciones de papa, maíz, trigo y cebada hacen al paisaje araneño. Por estas tierras, previo a la llegada de los españoles, moraban los grupos étnicos chuis y cotas.

En la actualidad, en este municipio de 191 kilómetros cuadrados con 64 comunidades conviven más de 11.000 personas.

Su recinto religioso es uno de los más antiguos de Cochabamba, data del siglo XVII, fue construido en 1605, cuando se creó el arzobispado de Santa Cruz.

Por su arquitectura, platería y retablos fue declarado Monumento Nacional y Patrimonio Colonial de Cochabamba, en 1945.

 

El templo guarda en su recinto la imagen tallada en madera y policromada de la patrona del pueblo, que presenta un rostro maternal con rasgos autóctonos de una mujer morena. Y como su nombre lo indica, es una de las imágenes más bellas de la Virgen María. (FAUSTO COLPARI) 

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