En Cochabamba mueren dos niños aplastados por un muro

En Cochabamba, mueren dos niños a consecuencia de la caída de un muro de una vivienda precaria. Este hecho conmociono a los vecinos que viven en una zona podre de la ciudad de Cochabamba

 

La myerte de dos niños se registro en Villa Primero de Mayo, un barrio pobre al sur de la ciudad, comenzó el lunes a la medianoche, cuando las gotas caían fuertemente sobre los techos de casas construidas sobre una franja de seguridad de una quebrada en Itocta.

Los hijos de Cinthia Orihuela, Leonel de 5 años y su hermano Gerard de 2 años y medio, jugaban sobre una cama. Su madre los observaba, mientras conversaba con su hermana y la abuela. Parecía una velada familiar común en el pequeño cuarto en el que vivían hace seis años.

Minutos más tarde, sin ninguna advertencia, la lluvia se intensificó y la pared de su hogar se empezaba a desmoronar. “De repente el muro cayó, se vino la mazamorra encima, las piedras caían sobre nosotros, quise levantarme y sólo pude ver a mis niños completamente cubiertos”, dijo Cinthia, al recordar lo sucedido. Apenas se derribó la pared, la madre y la abuela, pedían ayuda a gritos. Los vecinos que pudieron escuchar las voces acudieron entre penumbras a auxiliar.

Pasó casi una hora en la que los niños estaban prácticamente enterrados. “Vinimos como a las 2 de la mañana, escuchamos que pedían auxilio y cuando llegamos la abuelita estaba trancada en un catre y los niños estaban bajo los escombros, apenas pudimos los sacamos, pero los pequeños ya estaban sin vida”, relató un vecino, Álex Flores.

La tragedia cobró la vida de los dos niños, mientras las tres mujeres sobrevivientes quedaron heridas. “Yo no siento que mis niños estén muertos, estoy en shock, todo ha pasado de repente y sólo por el lugar donde vivíamos”, resaltó Cinthia, quien había llegado unos días antes de Chile, donde trabaja para enviar dinero.

El drama de la familia es otra consecuencia de la pobreza y las construcciones precarias.

El caso, similar al que ocurrió en febrero pasado en Nueva Jerusalén, donde murió Roberto Tarqui (75), refleja las consecuencias de edificaciones ilegales sin servicios.

El subalcalde de Itocta, Jhonny Molle, dijo que los loteadores venden tierras a gente de escasos recursos y, en su momento, no se pudo controlar el asentamiento en este lugar porque argumentaron que no estaba en la mancha urbana.

El suceso llamó la atención de las autoridades y de los vecinos, sin embargo, según algunos testimonios, éste no es el primero que ocurre en la zona. “Ésta no es la primera vez que pasa algo así, el año pasado había otro caso, justo al lado de donde vivo y se cayó el muro, más bien nadie vivía ahí”, manifestó un vecino, Calixto Flores. Agregó que ante los últimos desastres se pidió que se levanten muros de contención, pero esto no se dio.

La situación es preocupante por las numerosas viviendas que se asientan en la periferia con altos índices de riesgo de desmoronamiento.

“Son construcciones improvisadas donde no existen muros de contención, son puro acopio de piedras que se están dado por el crecimiento desmesurado de la mancha urbana, donde no se cuenta siquiera con planos ”, expresó el jefe de la Unidad de Gestión de Riesgos, Daniel Rodríguez.

La familia afectada se quedó sin domicilio y es acogida en casa de familiares. Pidieron ayuda a la población para recuperar su hogar.

En tanto, la Unidad de Gestión de Riesgos de la Alcaldía desplegó personal a la zona desde las 7:00 para sacar lodo de la vivienda y direccionar el caudal de agua.

Los vecinos manifestaron que llamaron a la Unidad de Bomberos y Alcaldía, pero que tardaron horas en poder asistir al lugar.

 

“Los vecinos hemos rescatado a la familia como hemos podido, porque desde temprano ya llamaban a los Bomberos, a la Policía, al hospital y no llegaron”, se quejó un vecino.

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