Nicolás Maduro jura como presidente en medio de cuestionamientos de diversos países

El presidente venezolano fue elegido en una votación tachada como "fraudulenta" por la oposición y respaldada por el 46% del censo. Nicolás Maduro anuncia la expulsión del representante diplomático de EEUU.

 

"Juro cumplir y hacer cumplir la Constitución y llevar adelante todos los cambios revolucionarios que nos lleven a la Venezuela de paz". Nicolás Maduro se juramentó ayer ante la Asamblea Nacional Constituyente en una acrobacia que provocaría vértigo en el más templado de los estómagos políticos, como respuesta al alud de críticas y sancionestras los "fraudulentos" comicios del 20-M.

El hijo de Chávez adelantó por sus redes sociales que "hoy estaré juramentándome", cuando su actual mandato no se agota hasta enero del año que viene. Un uso tan arbitrario de la Carta Magna que esta ya parece un chicle. Previamente había buscado la complicidad del Tribunal Supremo presentando un recurso de interpretación, todavía sin contestar.La cuestión no es tan baladí como parece, ya que adelanta nuevas estrategias para los próximos meses, pero sobre todo pretende demostrar que Maduro no está dispuesto a ceder un solo centímetro, pese a que a la vez anuncia la liberación de un número indeterminado de presos políticos y la reapertura del eterno diálogo político venezolano.

Para liar aún más la madeja, la Constituyente decretó que el hijo de Chávez debe juramentarse de nuevo en enero para su segunda presidencia, que abarca de 2019 hasta 2025. Recapitulando: un enredo inconstitucional en un escenario ilegítimo, ya que es en el Parlamento donde según la Constitución debería juramentarse el presidente y no la Asamblea Constituyente, un órgano impuesto para redactar la nueva Constitución pero que ejerce como una mezcla del Comité de Salud Pública de la Revolución Francesa y de la Asamblea cubana del Poder Popular.

"Un poder magnífico", como reconoció el propio presidente. "Explicar lo inexplicable y no vulnerar tan abiertamente la Constitución", resumió el experto Juan Manuel Raffalli, tras esta especie de juramento a medias, que fue bautizada por los medios públicos como "entrega de credenciales".

El Parlamento legítimo ya había declarado este martes a Maduro como usurpador, a la vez que convocaba al pueblo, a las Fuerzas Armadas y a la comunidad internacional para la restitución del orden constitucional. Precisamente para dar cierta estabilidad a esta nueva etapa entre sus dos presidencias, Maduro aseveró que "hace falta una rectificación profunda... No estamos haciendo las cosas bien y tenemos que cambiarlas y hacerlas mejor".

El presidente abroncó a sus correligionarios, como si nada tuviera que ver en el asunto. Incluso aseguró que ni Superman ni Supenico serían capaces de asumir tales circunstancias, pero "sí hay superpueblo, hay que buscarlo y apoyarlo". Venezuela sufre hoy la mayor crisis política, social y económica de su Historia, que ha expulsado de su país a cerca de cuatro millones de ciudadanos. Una ola migratoria de tal magnitud que se ha convertido en el principal problema del subcontinente. Maduro, convencido por sus asesores más cercanos, anunció la liberación de presos políticos, después de que los 11 directivos del Banco Banesco, entre ellos dos ciudadanos españoles, abrieran camino el miércoles gracias a la mediación del ex jefe de gobierno José Luis Rodríguez Zapatero.

Nicolás Maduro prestó juramento el jueves ante la Asamblea Nacional Constituyente tras ser reelecto para otro periodo de seis años en los comicios del domingo en Venezuela. Sin embargo, recién tomará posesión el 10 de enero.

Durante un acto en la Constituyente la presidenta del organismo controlado por el oficialismo, Delcy Rodríguez, juramentó a Maduro como ganador de los comicios, pero también se estableció en un decreto que el mandatario deberá prestar juramento nuevamente el 10 de enero para tomar posesión para el periodo 2019-2025.

Maduro, de 55 años, se impuso en los comicios del 20 de mayo al alcanzar 6.2 millones de los votos y superar por 47 puntos porcentuales a su más cercano rival, el candidato independiente Henri Falcón.

En su discurso, el gobernante reelecto defendió los comicios asegurando que fueron “libres” y “constitucionales” en abierto rechazo a la postura que asumieron Estados Unidos, la Unión Europea y buena parte de los países de la región que rechazaron el proceso electoral alegando que no cumplió los parámetros democráticos.

Maduro criticó con dureza las sanciones de esta semana de Washington que limitan la capacidad del gobierno venezolano de liquidar activos públicos y admitió que las medidas crearán “graves dificultades” porque le impedirán a Venezuela “conseguir dinero para hacer las importaciones”. “Las sanciones de míster Trump serán anuladas y derrotadas”, agregó.

Al mismo tiempo Maduro admitió que “no estamos haciendo las cosas bien” y aseguró que en su nuevo mandato impondrá una serie de cambios para hacer frente a la crisis que padece el país.

Asimismo anunció que Venezuela espera incrementar en un millón de barriles la producción petrolera en los próximos meses. Durante el último año ha enfrentado una caída hasta descender a 1,5 millón de barriles diarios.

El mandatario aprovechó para criticar a la coalición opositora por no suscribir en febrero un proyecto de acuerdo que se definió en una mesa de negociaciones y responsabilizó al encargado de negocios de la embajada de Estados Unidos en Caracas, Todd Robinson, de presionar a los dirigentes opositores para que no firmaran el convenio.

“Está tomando su avión en esta hora”, dijo el mandatario en alusión a Robinson, que partió el jueves. El martes Maduro declaró a Robinson y al ministro consejero, Brian Naranjo, personas no gratas y les dio 48 horas para irse de Venezuela.

En una medida recíproca Washington ordenó el miércoles la expulsión del encargado de negocios de la embajada de Venezuela en Washington, Carlos Ron Martínez, y una funcionaria del consulado venezolano en Houston.

El gobernante anunció que las autoridades descubrieron un complot para evitar las elecciones presidenciales y que fueron detenidos supuestos conspiradores que habrían confesado que recibieron financiamiento de la embajada de Estados Unidos en Caracas y el gobierno colombiano, pero no ofreció detalles ni pruebas.

 

A su vez señaló a su par colombiano, Juan Manuel Santos, de buscar promover “acciones de provocación” para dejar una “situación bélica” en la frontera entre ambos países y ordenó al ministro de Defensa que llame a su par colombiano para alertarlo sobre los supuestos planes.

Valora este artículo
(0 votos)
Visto 139 veces

VIDEOS BOLIVIA PRENSA

Visitantes en linea

Tenemos 52 visitantes y ningun miembro en Línea

12825921