Piden ampliar querella contra policías por la muerte de universitario Jonathan Quispe

Paola Barriga, abogada de los familiares de Jonathan Quispe, informó el martes que solicitará la ampliación de la querella por la muerte del estudiante de la Universidad Pública de El Alto (UPEA) contra los policías que reprimieron a los manifestantes el 24 de mayo último.

 

La autopsia estableció que una canica de vidrió, supuestamente disparada por un policía, impactó en el pecho del estudiante y le provocó una hemorragia que acabó con su vida.

"El subteniente Cristian Casanova no se encontraba solo en el escenario del hecho, se advierte en imágenes que estaba junto a una patrulla de cinco motocicletas, entonces, amerita ampliar la querella contra esos servidores policiales", dijo la jurista.

Barriga añadió que en cada motocicleta iban dos policías y que uno actuó contra la vida de Jonathan, pero los otros -dijo- deben ser procesados por los presuntos delitos de complicidad, encubrimiento y omisión de auxilio.

Con ese objetivo, solicitó investigar el uso de armas no convencionales en la policía para controlar los disturbios callejeros.

Barrigas agregó que recurrirá a la Corte Interamericana de Derechos Humanos para denunciar las amenazas y el amedrentamiento que sufre por patrocinar a la familia del universitario fallecido.

La reunión que tuvo el Gobierno con dirigentes alteños afines al MAS ha generado una polémica entre las instituciones regionales. La UPEA sumó críticas a la Fejuve oficialista y a la COR por aceptar el encuentro con ministros, mientras que uno de los aludidos, Sandro Ramírez, aseguró que no es un traidor a la causa de los universitarios.

La UPEA, que demanda mayor presupuesto, plantea que el diálogo se haga directamente con el presidente Evo Morales, sin embargo, el Gobierno insiste en que sea sólo con ministros y que los acuerdos se consoliden con el primer mandatario.

Las autoridades universitarias decidieron no asistir al diálogo convocado por el Gobierno, pero los dirigentes Sandro Ramirez de una de las Fejuve, Eliseos Suxo de la Central Obrera Regional (COR), Rodolfo Mancilla de gremiales y otros afines al MAS sí se reunieron con ministros y dieron por abierto el diálogo.

La actitud de los dirigentes causó molestia en la UPEA. Durante el lunes, hubo voces que los llamaron traidores y este martes el rector, Ricardo Nogales, dijo que la universidad está “un poco decepcionada” con Ramírez y Suxo, de quienes manifestó que serán juzgados por el pueblo alteño.

En las huelgas de hambre fueron más duros. El huelguista Daniel Chinche manifestó que los dirigentes de organizaciones sociales han hecho una traición al pueblo alteño. Afirmó que tras la muerte de Jonathan Quispe, la UPEA está separada del Gobierno por “ríos de sangre”.

El lunes, el ministro Alfredo Rada dio por abierto el diálogo tras la reunión con dirigentes, sin embargo, este martes tras las críticas de la UPEA Ramírez negó que él haya abierto el diálogo y también sostuvo que no es traidor a la Universidad.

“No soy traidor, quiero ser claro en este aspecto, que demuestren que soy traidor, lo que hice yo es buscar el diálogo y no inicié ninguna apertura de diálogo”, sostuvo el dirigente.

La Fejuve de Ramírez determinó cumplir paro de 48 horas en apoyo a la UPEA. Tras la reunión con el Gobierno del lunes, el dirigente planteó que esa medida de presión se suspendería, sin embargo, este martes ratificó que los vecinos se mantienen en apoyo a la protesta. “No hemos dejado de apoyar, seguiremos apoyando, vamos a seguir respaldando sus medidas de presión”, dijo.

 

El lunes también Ramírez instó a que la UPEA se siente a dialogar con ministros, pero este martes sostuvo que se respeta la posición de la Universidad respecto al diálogo, aunque se ratificó en sus críticas contra activistas de oposición presentes en las protestas de la UPEA.

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