Durante el cierre del prolongado festejo de carnaval en Bolivia, de cinco días, los bolivianos agradecieron hoy con la challa (ofrenda) a la Pachamama (Madre Tierra), una tradición milenaria andina, al realizar una serie de ofrendas y ritos acompañados por alegres tonadas musicales, baile y bebidas alcohólicas.
En varias regiones bolivianas, los ciudadanos agradecen a la Pachamama por los bienes materiales que poseen como casas, negocios y autos, entre otros.
El presidente Evo Morales comenzó las celebraciones carnavaleras el viernes, al participar en el tradicional ritual andino en Palacio Quemado, sede de operaciones del gobierno boliviano.
En esa oportunidad, el presidente boliviano demostró sus habilidades de bailarín al liderar una comparsa que bailó en las inmediaciones de la céntrica Plaza Murillo de la capital.
Luego, la atención de los bolivianos se concentró en el carnaval folclórico de Oruro, que no sólo es uno de los más destacados de Bolivia, sino que ha sido calificado entre los 10 más importantes del mundo, por su derroche de cultura, devoción religiosa y gran colorido.
Esta fiesta es protagonizada por más de 50.000 personas, entre danzarines y músicos, además de otras 150.000 personas entre nacionales y extranjeros, que se instalan en la capital del folclore, en el suroeste de Bolivia y a lo largo de los 6 kilómetros de recorrido para disfrutar el baile y ritmo de cada una de las 50 comparsas que se dan cita a este evento cultural.
El domingo y lunes, en las diferentes regiones bolivianas se manifiestan "farándulas" en medio de gran entusiasmo.
El martes se desarrolla la challa, una tradición con ofrendas a la Tierra.
Desde la madrugada de hoy los bolivianos muy afanados adornaron sus casas y muchos bienes con serpentinas, globos, flores, mixtura, confites, frutas y fuegos artificiales.
No pudo estar ausente el vino y el alcohol que se derrama en las esquinas de las casas, además se derrama estos artículos en los autos, negocios, oficinas para que siempre estén bien cuidados y les rinda beneficios.
En muchos hogares es un momento de reunión familiar, otros para compartir bebidas alcohólicas, confundidos con la música.
La Pachamama es un personaje importante dentro de la cultura aymara, por considerarse como la madre que protege y proporciona lo vital para vivir, que es la alimentación, el trabajo y la casa.
La tradición milenaria de los indígenas se arraigó en todas las clases sociales de Bolivia, más aún cuando el presidente aymara Evo Morales reivindicó la cultura ancestral y la devoción a la Pachamama.
"Hace 10 años esta tradición de la challa solo se veía en la parte occidental del país, ahora está bien arraigada en el oriente donde también los ciudadanos le rinden tributo a la Madre Tierra", explicó el antropólogo Mario Gutiérrez.
El ritual que se realiza en el campo difiere del urbano. En las ciudades los participantes en la challa festejan el aspecto material; en cambio, los campesinos le rinden un mayor tributo a la agricultura y al aspecto espiritual.
Por ejemplo, en la challa de la papa, cada agricultor va a sus tierras donde saca una mata de papa y la coloca en un tari (tejido) de colores oscuros, adornando con pétalos de flores, serpentinas y frutas de lujma, membrillo y duraznos, se le rocía con alcohol de caña y vino de ayrampo (planta).
Luego, los campesinos agradecen a la Madre Tierra por la buena cosecha que les dio, le piden que el próximo año sea mejor y que también proteja a toda su familia.
En el área urbana y rural, muchos bolivianos agradecieron a la Madre Tierra con la ancestral mesa, que es un sahumerio con muchos condimentos y simbología, pero sobre todo con mucha fe.
En los mercados ofrecieron por doquier las mesas andinas para que los bolivianos sigan sus tradiciones con devoción y fe.
Estas mesas están compuestas por una serie de elementos que se convierten en una especie de condimentos, cuyo propósito es endulzar la comida para la Pachamama.
La lana de colores, los dulces, los misterios, la llamita, el incienso, el copal, los papelitos de color oro y plata, las flores, la nuez y los cigarros son sólo algunos de los elementos con los que las expertas forman las ofrendas.
De esta manera, los bolivianos cerraron los festejos de Carnaval con dos días de feriados, el lunes y martes, y dan apertura a la cuaresma, fiesta católica, hasta llegar al "Viernes Santo".
Los comerciantes, muy creyentes del ritual andino de agradecimiento a la Tierra, dieron rienda suelta a su fe y devoción con grandes tributos.
Marina Mamani, dueña de una carnicería, al igual que muchos comerciantes de La Paz, realizó esta jornada la tradicional challa en su negocio.
"Para que te vaya bien tienes que invitar a una persona próspera para que ch"alle tu puesto de venta, así tendrás prosperidad durante todo el año", detalló la comerciante.
De esta forma, los mercados y las avenidas comerciales de La Paz se convirtieron en espacios de festejo con la música de reconocidas orquestas o de música de discos con altavoces.
La cerveza fue, por excelencia, la bebida que acompañó el festejo de Carnaval.
"La gente que vive en las ciudades siente que debe agradecer más que todo cuando tiene un trabajo o ha obtenido algún bien material", apuntó.
El antropólogo Gutiérrez aseguró que mientras perduren en el tiempo las raíces agrícolas y pecuarias, la tradición seguirá con fuerza en el país, ya que fueron estas sociedades las que dieron origen a la challa.
También comentó que con el paso del tiempo se han hecho algunos cambios de los elementos que se utilizan para la ofrenda.