La marcha indígena y campesina que partió desde Pando rumbo a la sede de Gobierno llegó la madrugada de este domingo al municipio de Caranavi, tras más de dos semanas de recorrido. Los movilizados exigen la abrogación de la Ley 1720, que permite la reconversión de la pequeña a mediana propiedad.
Alrededor de la 01:00, el contingente —integrado por representantes de comunidades de Pando y Beni— arribó a esta localidad intermedia, desde donde continuará su avance hacia la ciudad de La Paz. Actualmente, la movilización reúne a cerca de 300 participantes.
“Con este calor humano nos dan más fuerza para llegar a la sede de Gobierno y pedir la anulación de esta ley (1720) que afecta al sector campesino a nivel nacional, ya que esta ley no fue socializada”, expresó uno de los dirigentes indígenas durante el trayecto.
La protesta se inició el 8 de abril, el mismo día de la promulgación de la norma, y ha sumado adhesiones en su recorrido. Los manifestantes sostienen que la Ley 1720 pone en riesgo territorios indígenas y pequeñas propiedades productivas, por lo que insisten en su derogación.
En paralelo, la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia (Fstmb) instruyó a sus afiliados brindar respaldo a la movilización, tanto en lo moral como en lo material y logístico, con posibilidad de presencia orgánica desde este 27 de abril.
Días antes, otro grupo de comunarios que se encontraba movilizado en Rurrenabaque alcanzó un acuerdo con el Gobierno y decidió retirarse de la marcha. Según explicaron dirigentes, el entendimiento incluye el compromiso del INRA de elaborar informes técnico-legales por comunidad y agilizar trámites administrativos, además de ratificar que la Ley 1720 no afecta a las Tierras Comunitarias de Origen (TCO).
No obstante, el grupo principal mantiene su caminata hacia La Paz y prevé llegar en los próximos días para hacer escuchar sus demandas ante las autoridades nacionales.



