Un cabildo de sectores sociales en El Alto resolvió mantener las medidas de presión en demanda de la “inmediata” dimisión del presidente Rodrigo Paz, mientras que el secretario ejecutivo de la Central Obrera Boliviana (COB), Mario Argollo, dejó en manos de las bases acudir o no al diálogo.
En la parte conclusiva del cabildo, se exigió la liberación de los detenidos durante las jornadas de movilizaciones, que cese la “persecución” en contra de los dirigentes, además de asumir medidas para garantizar el abastecimiento de combustibles y alimentos.
“Ante la incapacidad de resolver las demandas planteadas previamente, se pide y exige la inmediata renuncia del presidente Rodrigo Paz Pereira”, indica el sexto punto del documento aprobado.
Durante su discurso, Argollo cuestionó que se haya intentado “criminalizar” las protestas y que se hayan activado órdenes de aprehensión en lugar de los que causaron los problemas por la gasolina desestabilizada.
“Aquí el pueblo y las bases tienen que decidir, si el pueblo dice: vayan al diálogo, vamos al diálogo; y, si el pueblo dice, continuamos firmes en la lucha, continuamos pues carajo al lado de nuestro pueblo”, afirmó.
Argollo instó además a que no exista traición entre los sectores que se mantienen movilizados en el marco del “pacto de unidad” que firmaron la COB, campesinos, juntas vecinales y otros.
“Yo les pido a todos los dirigentes, así como las bases también, no pueden abandonar a su dirigencia y su dirigencia no puede abandonar a sus bases, les pedimos lealtad con las bases, porque desde aquí, desde la COB, nosotros no vamos a abandonar a nuestro pueblo y vamos a estar al lado de ustedes hasta las últimas consecuencias”, añadió.
El dirigente aseguró además que dentro de los sectores sociales movilizados “nadie está siendo financiado económicamente”.
Las movilizaciones continúan en el país pese a las reiteradas invitaciones al diálogo del Gobierno y con mediación de la Iglesia Católica, Defensoría del Pueblo y otras instituciones.



