El Gobierno nacional promulgó el Decreto Supremo 5516, vigente desde el 13 de enero, mediante el cual se fijan nuevos precios para la gasolina, el diésel y el Gas Natural Vehicular (GNV), con el objetivo de estabilizar el mercado interno y frenar la salida ilegal de carburantes hacia países vecinos.
La norma señala que su finalidad es “estabilizar los precios de los productos derivados del petróleo, con excepción del Gas Licuado de Petróleo (GLP), en el marco de la sostenibilidad fiscal, la equidad social y la eficiencia económica”.
De acuerdo con el Artículo 2 del decreto, los precios finales al consumidor quedaron definidos de la siguiente manera: Gasolina Especial a 6,96 bolivianos por litro, Diésel Oíl a 9,80 bolivianos por litro y Gasolina Premium a 11,00 bolivianos por litro.
En cuanto al Gas Natural Vehicular, el Artículo 4 establece un precio final de 2,73 bolivianos por metro cúbico (Bs/m³), sujeto al Reglamento sobre el Régimen de Precios de GNV, que forma parte de la misma normativa.
El decreto indica que estas tarifas se mantendrán vigentes por un período de seis meses. Tras ese plazo, el Gobierno evaluará la posibilidad de mantener o ajustar los precios según los valores internacionales y otros criterios económicos.
Además, se incorpora una metodología de ajuste de precios, aprobada en el Artículo 3, que permitirá futuras variaciones bajo parámetros de sostenibilidad fiscal y eficiencia económica.



