COCHABAMBA, BOLIVIA — El concejal municipal de Cochabamba, Enrique Siles, lanzó una dura alerta pública denunciando una presunta confabulación política orquestada en la región del Chapare por sectores afines al expresidente Evo Morales.
Según la autoridad subnacional, esta convocatoria de actores radicales busca sabotear directamente la administración del presidente de la nación, Rodrigo Paz, y frenar la reactivación económica impulsada en Cochabamba por el alcalde Manfred Reyes Villa.
CRISIS HIDROCARBURÍFERA Y DESPILFARRO HISTÓRICO
En su intervención, Siles arremetió fuertemente contra los casi veinte años de gestiones del Movimiento al Socialismo (MAS) lideradas por Morales.
El legislador municipal afirmó que el denominado «régimen evista» despilfarró millonarios ingresos del pueblo boliviano en obras sin utilidad y proyectos fallidos calificados como «elefantes blancos».
Siles responsabilizó directamente a Morales de la actual crisis energética del país: «Por culpa de Evo Morales, ahora Bolivia no tiene gas ni petróleo. Regalaron el gas a la Argentina y al Brasil, mientras que entregaron minas estratégicas como San Vicente y San Cristóbal a empresas transnacionales.
«Manipulación social y ataque al eje económico regional. La denuncia subraya que los sectores radicales de izquierda intentan presentarse falsamente como «los salvadores del país».
A criterio del concejal, Morales continúa instrumentalizando a las clases más vulnerables para satisfacer aspiraciones e intereses políticos individuales, manteniéndolas en una situación de precariedad económica.
Asimismo, Siles enfatizó que los sectores radicales concentran sus ataques en Cochabamba debido a que el actual modelo de gestión de Manfred Reyes Villa ha logrado dinamizar con éxito la producción, el empleo y el comercio regional, un progreso que incomoda a la agenda de desestabilización que se gesta desde el Trópico.
CONTEXTO DE ALTA TENSIÓN POLÍTICA
Este pronunciamiento ocurre en un escenario de creciente polarización en el país, marcado por bloqueos de carreteras y protestas que la alcaldía cochabambina cataloga como medidas netamente político-electorales destinadas a forzar candidaturas inviables e interrumpir el mandato del Gobierno Central.
Las fuerzas democráticas de la región se declararon en vigilia activa frente a cualquier intento de asfixiar la economía del departamento o de subvertir el orden institucional boliviano.


