Investigado por la Fiscalía tras multiplicar millonariamente sus activos, Juan Valdivia Almanza enfrenta hoy el reclamo de 180 trabajadores desempleados que exigen salarios e indemnizaciones tras la toma de control del centenario diario cochabambino.
COCHABAMBA, BOLIVIA — El contraste entre el discurso de austeridad política y la acumulación de fortuna vuelve al centro del debate en Bolivia.
Juan Valdivia Almanza, exdiputado nacional por Cochabamba del Movimiento Al Socialismo (MAS) y afín a Evo Morales, se encuentra en la mira pública por el vertiginoso incremento de su riqueza personal y los severos conflictos laborales derivados de sus inversiones periodísticas e inmobiliarias.
DE UNA MODESTA DECLARACIÓN A UNA FORTUNA MILLONARIA
Valdivia asumió como legislador en 2010 reportando ante la Contraloría General del Estado un patrimonio aproximado de 8 millones de bolivianos. Sin embargo, en menos de una década, denuncias ante el Ministerio Público revelaron la expansión exponencial de sus inversiones a un patrimonio estimado entre 34 y más de 65 millones de dólares.
Entre las propiedades y participaciones atribuidas a su grupo empresarial se incluyen acciones mayoritarias en la firma agroindustrial Gravetal, la comercializadora Honsa, desarrollos inmobiliarios en Santa Cruz, participaciones hoteleras y centros comerciales.
Diversas denuncias penales presentadas por supuestos delitos de enriquecimiento ilícito señalaron inconsistencias graves en sus declaraciones juradas de bienes, según reportes periodísticos de Erbol Bolivia y el Portal Urgentebo.
LA TOMA DE CONTROL DE LOS TIEMPOS Y EL COSTO SOCIAL
A finales de 2023, la estructura empresarial ligada a Valdivia formalizó la compra total de Editorial Canelas S.A., casa matriz del periódico Los Tiempos, tras meses de presiones y ahogo económico denunciados por la directiva saliente.
Sin embargo, el cambio de administración no trajo la estabilidad prometida. Actualmente, el medio enfrenta una profunda crisis institucional marcada por:
Sueldos devengados: El retraso en el pago de más de un año de salarios a la planilla periodística y administrativa.
Despidos y liquidaciones pendientes: Alrededor de 180 trabajadores desvinculados y activos exigen el cumplimiento inmediato de sus beneficios sociales, quinquenios e indemnizaciones por ley.
Deudas previsionales: La falta de aportes a las Administradoras de Fondos de Pensiones (Gestora) y a la Caja de Salud CORDES, dejando desprotegidas a decenas de familias.
ACCIONES JUDICIALES Y PRESIÓN SOCIAL
La severidad del incumplimiento provocó que la justicia laboral dictara órdenes de aprehensión e intervenciones legales contra los ejecutivos de la empresa por sueldos devengados, contando con el respaldo público de la Asociación Nacional de Periodistas de Bolivia (ANPB) y sindicatos del sector.
El caso de Valdivia refleja la paradoja de un dirigente surgido de las filas del socialismo boliviano que escaló a la élite económica del país, mientras sus dependientes laborales se movilizan en las calles demandando únicamente el pago de sus derechos laborales básicos.


