Al menos 160 personas murieron este miércoles en Nepal después de que una crecida devastadora de un río repentinamente golpeara varias localidades cerca de la frontera con el Tíbet (China), aunque las autoridades temen que la cifra aumente.
Los medios estatales chinos informaron más temprano de “numerosas víctimas” tras la catástrofe y después dieron un balance preliminar con las 160 personas muertas y otras 265 desaparecidos.
Un torrente de lodo y escombros se desbordó del río Bhote Koshi, sepultando edificios y desencadenando una búsqueda frenética para encontrar a supervivientes entre los escombros.
La Junta de Turismo de Nepal aseguró que 403 personas, entre ellas 341 extranjeras, permanecen desaparecidas. Dos de ellas son de nacionalidad española, según las fuentes.
La Oficina de Turismo de Nepal informó que entre este grupo hay 142 indios y viajeros de Estados Unidos, Australia, Reino Unido, Malasia, Países Bajos, Portugal, Sudáfrica y Corea del Sur.
El director general de la compañía Touch Kailash Travels, Bashu Kumar Adhikari, dijo que se ha perdido el contacto con 390 peregrinos que se encontraban en Nepal camino de cruzar hacia el Tíbet para participar en el Kailash Mansarovar Yatra.
El portavoz del Ejército de Nepal, Rajaram Basnet, declaró a EFE que al menos 29 personas habían sido rescatadas tras el desbordamiento del río Bhote Koshi.
Basnet señaló que seis helicópteros del Ejército y otros ocho operados por empresas privadas fueron desplegados para las labores de búsqueda y rescate.
“Es difícil evaluar los daños en este momento, pero es posible que tanto los daños como el número de víctimas sean considerables”, afirmó.
La riada golpeó a primera hora del miércoles el distrito de Rasuwa, donde afectó pueblos, mercados, carreteras y obras hidroeléctricas e interrumpió el tránsito por una de las principales rutas terrestres entre Nepal y el Tíbet.
La masa de agua llegó hacia las 9:15 hora local (3:30 GMT) al río Bhote Koshi desde la zona tibetana y golpeó con especial fuerza Timure, Rasuwagadhi y Syabrubesi, según fuentes oficiales.
Las autoridades movilizaron a los cuerpos de seguridad y equipos de emergencia mientras trataban de determinar el alcance de los daños y localizar a las personas que permanecían sin contacto.


