Cochabamba, 12 de septiembre de 2026 (BOLIVIA PRENSA) — La zona de La Recoleta, uno de los rincones más emblemáticos y admirados de Cochabamba, luce desde hoy un nuevo símbolo que honra el valor más preciado de la sociedad: el Monumento a la Familia, convertido rápidamente en el nuevo icono de la ciudad más bonita de Bolivia.
Ubicado en un entorno privilegiado, rodeado de historia, fe y modernidad, el monumento se alza en pleno corazón de La Recoleta, sitio que combina la majestuosidad de su antigua iglesia —joya del patrimonio colonial y espiritual— con la vibrante actividad turística y hotelera de primer nivel que ha convertido al sector en visita obligada para visitantes y cochabambinos.
UN HOMENAJE AL PILAR DE LA SOCIEDAD
La obra rinde tributo a la familia como cimiento insustituible de la comunidad, espacio de amor, unión y valores que sostienen el desarrollo integral de la nación.
Con un diseño que conjuga elegancia y calidez, la escultura representa la unión, la protección y la esperanza que emana de todo hogar, integrándose con naturalidad al paisaje de La Recoleta: sus plazas, senderos, vegetación cuidada y la imponente fachada de la iglesia centenaria.
ENTRE HISTORIA Y MODERNIDAD
La Recoleta ha sido siempre punto de encuentro de fe, cultura y turismo. A su patrimonio histórico suman hoy reconocidos hoteles de categoría internacional, restaurantes y espacios de esparcimiento que reciben a miles de personas cada año.
El Monumento a la Familia viene a enriquecer aún más este entorno, consolidándolo como un paseo donde la tradición y el progreso caminan de la mano.
ATRACTIVO PARA TODOS
Pronto a convertirse en lugar predilecto para fotografías, reuniones familiares y recorridos turísticos, el monumento refuerza el rostro acogedor, humano y hospitalario de Cochabamba.
Quienes lo visitan destacan que no solo embellece el paisaje, sino que transmite un mensaje profundo y necesario: la familia como refugio, fortaleza y semilla del futuro.
«La Recoleta merecía este homenaje. Cochabamba se siente orgullosa de mostrar que su mayor riqueza está en sus valores, en su gente y en esos lazos que nos unen», expresaron vecinos y visitantes que ya recorren el lugar.
Con esta nueva obra, Cochabamba reafirma su vocación de ser ciudad de corazón, de historia y de bienvenida, donde cada espacio cuenta una historia y cada rincón invita a sentirse en casa.

