En sus 216 años de gesta libertaria, la Llajta mira al futuro y convoca a dejar atrás el odio y la confrontación para abrir paso a la producción, la modernidad y mejores condiciones de vida.
COCHABAMBA.— Con las calles vestidas de celeste, banderas flameando y una multitud participando de los actos cívicos, Cochabamba conmemoró este 14 de septiembre los 216 años de su gesta libertaria, una fecha que volvió a despertar el orgullo, la identidad y el sentimiento de pertenencia de todos los cochabambinos.
Durante las jornadas previas y el día central se desarrollaron diversos actos conmemorativos, entre ellos desfiles escolares, escenificaciones históricas, sesiones de honor, el tradicional desfile de teas, ofrendas florales y el gran desfile cívico-militar institucional, con la participación de autoridades, estudiantes, organizaciones e instituciones.
La celebración recordó la gesta del 14 de septiembre de 1810, cuando Cochabamba se incorporó al proceso revolucionario que abrió el camino hacia la independencia. El nombre de Esteban Arze y el de los hombres y mujeres que protagonizaron aquellas jornadas forman parte de una memoria histórica que permanece viva en las nuevas generaciones.
Pero el aniversario no debe ser solamente una mirada al pasado. También debe convertirse en una oportunidad para pensar en el futuro.
Cochabamba tiene hoy el desafío de recuperar plenamente su condición de centro de integración nacional, generador de oportunidades, producción, turismo, innovación y desarrollo. Su ubicación estratégica y su capacidad productiva le permiten aspirar a convertirse nuevamente en uno de los principales motores económicos de Bolivia.
TIEMPO DE DEJAR ATRÁS LA CONFRONTACIÓN
Los 216 años de la gesta libertaria encuentran a Cochabamba ante una nueva realidad. Después de momentos difíciles marcados por la confrontación, los bloqueos y la división, la población demanda respuestas concretas y una agenda de desarrollo.
Por eso, el aniversario debe ser también un llamado a terminar con el odio, la confrontación política y las divisiones que frenan el progreso.
Cochabamba necesita caminos abiertos y no bloqueados; necesita inversión y empleo; necesita seguridad, educación, salud y servicios públicos eficientes; necesita producir más y generar oportunidades para sus jóvenes.
La política debe recuperar su verdadero sentido: servir a la población y construir soluciones, no profundizar las diferencias.
UNA LLAMADA A LA UNIDAD
En este aniversario, el mensaje de Cochabamba debe trascender las fronteras departamentales.
Unidad para trabajar.
Paz para producir.
Diálogo para resolver las diferencias.
Inversión para generar empleo.
Educación para construir futuro.
Producción para recuperar la economía.
La historia demuestra que Cochabamba fue protagonista de grandes transformaciones. Hoy tiene nuevamente la oportunidad de asumir un papel fundamental en la reconstrucción y reactivación de Bolivia.
Que la bandera celeste que flamea en las calles no sea solamente un símbolo de identidad, sino también una bandera de esperanza, integración y futuro.
COCHABAMBA DEBE MIRAR HACIA ADELANTE
Los cochabambinos quieren una ciudad y un departamento modernos, productivos, integrados y abiertos al mundo.
Es tiempo de cambiar el destino de Cochabamba.
Es tiempo de sustituir la confrontación por el diálogo, el odio por la unidad, la incertidumbre por la esperanza y la división por un proyecto común de desarrollo.
A 216 años de la gesta libertaria, Cochabamba puede volver a levantar la voz para decirle a Bolivia que existe un camino diferente: el camino de la paz, el trabajo, la producción, la inversión y la unidad nacional.
Porque Cochabamba no solamente celebra su historia.
Cochabamba tiene derecho a construir un mejor futuro.
¡Viva Cochabamba!
¡Viva la unidad de los cochabambinos!
¡Viva Bolivia!


