Reyes Villa pide a Rodrigo Paz hacer realidad el histórico proyecto vial por Sacambaya y convertir una antigua iniciativa en una nueva ruta de integración nacional
COCHABAMBA.– En el marco de la celebración de los 216 años de la Gesta Libertaria de Cochabamba, volvió a cobrar fuerza uno de los proyectos viales considerados estratégicos para la integración entre el valle cochabambino y el departamento de La Paz: la construcción de una nueva carretera que permita conectar Cochabamba con La Paz a través de Sacambaya.
El alcalde de Cochabamba, Manfred Reyes Villa, planteó al presidente Rodrigo Paz retomar y hacer realidad este proyecto, que, según recordó, comenzó a impulsarse durante su gestión como prefecto de Cochabamba.
Reyes Villa explicó que esta ruta permitiría establecer una conexión alternativa hacia La Paz, atravesando zonas productivas de Cochabamba y del occidente paceño.
De acuerdo con sus declaraciones, el recorrido podría permitir llegar a La Paz en aproximadamente cuatro horas, además de abrir una vía de salida para la producción agrícola y frutícola de numerosas comunidades.
“Yo lo había comenzado cuando era prefecto, qué pena que no se ha terminado”, señaló Reyes Villa al referirse al proyecto y a la necesidad de recuperar una iniciativa que considera estratégica para el futuro del departamento.
UNA OBRA QUE SUPERA LAS DIFERENCIAS POLÍTICAS
Para Cochabamba, la carretera por Sacambaya no solamente representa una obra de infraestructura. Puede convertirse en un nuevo corredor de integración económica, productiva y territorial entre dos departamentos.
El proyecto permitiría generar una conexión adicional para el transporte de pasajeros y carga, facilitando la salida de productos agrícolas de las zonas productoras de Cochabamba hacia los mercados de La Paz y, al mismo tiempo, acercando a las comunidades paceñas a los mercados del valle.
Durante los festejos de septiembre, el Gobierno nacional anunció una inversión de Bs 3.000 millones en proyectos estratégicos de infraestructura vial para Cochabamba, con participación del Ministerio de Obras Públicas y la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC). Dentro de esta agenda se contempla la continuidad del corredor desde Puente Sacambaya hasta Sita, en el departamento de La Paz.
El anuncio abre una posibilidad concreta para que una iniciativa que durante años permaneció pendiente pueda ingresar nuevamente en la agenda nacional.
REYES VILLA RECUERDA EL CONFLICTO POLÍTICO DEL PASADO
El alcalde cochabambino sostiene que el proyecto vial fue frenado durante el periodo de confrontación política que marcó la relación entre su administración departamental y el entonces presidente Evo Morales.
Reyes Villa ha cuestionado públicamente las decisiones asumidas durante aquel periodo y ha sostenido que existió una fuerte confrontación política que terminó perjudicando proyectos estratégicos para Cochabamba.
Las afirmaciones de Reyes Villa sobre la existencia de procesos que considera injustificados y motivados políticamente forman parte de su interpretación de aquellos acontecimientos y han sido objeto de disputa política durante años.
Más allá de aquella controversia, el desafío actual es distinto: recuperar el proyecto y convertirlo en una obra de Estado, evitando que las diferencias políticas vuelvan a impedir la ejecución de una carretera que puede beneficiar a Cochabamba, La Paz y a las regiones productoras vinculadas al corredor.
COCHABAMBA PIDE PASAR DE LOS DISCURSOS A LAS OBRAS
La coincidencia entre el pedido de Reyes Villa y el anuncio del Gobierno de Rodrigo Paz coloca nuevamente a este proyecto en el centro de la agenda departamental.
Durante la sesión de honor por el aniversario de Cochabamba, Paz y Reyes Villa coincidieron en destacar el papel del departamento como espacio de encuentro, producción, trabajo e integración nacional.
Ahora Cochabamba espera que esas palabras se traduzcan en decisiones concretas, estudios, financiamiento y ejecución.
El camino Cochabamba–Sacambaya–La Paz puede convertirse en mucho más que una carretera. Puede ser un corredor de producción, comercio, turismo e integración territorial, capaz de generar nuevas oportunidades para las comunidades que durante décadas permanecieron alejadas de las principales rutas nacionales.
La demanda cochabambina, expresada durante su aniversario, es clara: que la política deje de ser un obstáculo para las obras y que los proyectos de integración nacional sean tratados como políticas de Estado.
Después de años de enfrentamientos, Cochabamba vuelve a plantear una idea sencilla: abrir caminos en lugar de cerrar puertas; unir regiones en lugar de dividirlas y convertir la infraestructura en una herramienta de desarrollo nacional.
El desafío ahora está en manos del Gobierno de Rodrigo Paz y de las instituciones responsables de la infraestructura caminera: hacer realidad un proyecto que Cochabamba considera pendiente y que podría cambiar la conexión terrestre entre el valle y La Paz.


