“Confiemos en que las refinerías puedan procesar crudo importado y aumentar la producción para estabilizar el precio del carburante”
El alcalde de Cochabamba, Manfred Reyes Villa, respaldó la decisión del Gobierno nacional de retirar definitivamente la subvención al diésel, aunque advirtió que la medida debe estar acompañada de acciones concretas para evitar un fuerte impacto sobre el aparato productivo y la economía de las familias bolivianas.
Reyes Villa señaló que Bolivia atraviesa una situación económica complicada y consideró necesario adoptar medidas para enfrentar la crisis, pero planteó que el país debe recuperar progresivamente su capacidad de producir hidrocarburos.
“El país atraviesa una situación económica complicada, fruto de un gobierno de más de 20 años que ha despilfarrado nuestros recursos”, sostuvo la autoridad cochabambina, al referirse a la situación económica heredada.
El alcalde manifestó además su expectativa de que la autorización para importar petróleo crudo permita aprovechar la capacidad instalada de las refinerías bolivianas.
“Confiemos que con la importación de crudo, las refinerías puedan procesar diésel y elevar la producción para que se pueda estabilizar el precio de este carburante”, afirmó.
La medida adquiere especial importancia para Cochabamba, donde se encuentra la refinería Gualberto Villarroel, una de las principales instalaciones de procesamiento de hidrocarburos del país.
El Gobierno autorizó excepcionalmente a las refinerías de Cochabamba y Santa Cruz a importar crudo, procesarlo y comercializar sus derivados a precio de mercado.
De acuerdo con datos oficiales, ambas refinerías tienen una capacidad conjunta de diseño de 63.750 barriles por día, pero durante enero-julio de 2026 procesaron en promedio alrededor de 24.067 barriles diarios, debido principalmente a la insuficiente disponibilidad de materia prima.
EL GRAN DESAFÍO: PRODUCIR MÁS Y BAJAR COSTOS
Reyes Villa considera que la eliminación de la subvención no debería significar únicamente trasladar el costo internacional al consumidor, sino también generar las condiciones para incrementar la oferta nacional.
En ese sentido, pidió impulsar la exploración de hidrocarburos y la recuperación de pozos inactivos, recordando que Bolivia todavía posee potencial energético.
La autoridad municipal reconoció que el nuevo precio del diésel genera preocupación para productores, transportistas y gobiernos municipales, debido al efecto que el carburante tiene sobre prácticamente toda la actividad económica.
COCHABAMBA APUESTA POR LA REACTIVACIÓN
Frente a este nuevo escenario económico, Reyes Villa afirmó que el municipio continuará impulsando políticas públicas destinadas a respaldar a los sectores productivos.
“En Cochabamba vamos a seguir impulsando las políticas públicas de apoyo y fomento a los sectores productivos, promoviendo la reactivación y el fortalecimiento económico”, afirmó.
El desafío para Bolivia, en este nuevo escenario, será lograr que la eliminación de la subvención contribuya a ordenar las finanzas públicas y garantizar el abastecimiento, pero al mismo tiempo evitar que el incremento del costo del combustible termine golpeando la producción, el transporte, el empleo y el precio de los productos.
La apuesta planteada por Reyes Villa apunta a una fórmula concreta: más crudo, más refinación, más producción nacional y menores costos, como camino para avanzar hacia una mayor seguridad energética y la recuperación económica del país.


