El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, afirmó el lunes que el ex presidente Evo Morales “fue el peor presidente” del país y sostuvo que “no merece ni un muerto más”, ante las amenazas del exgobernante y sus seguidores de iniciar nuevas movilizaciones contra las medidas económicas del actual Gobierno.
Paz habló con los medios en La Paz después de regresar al país tras su viaje a Estados Unidos, donde la semana pasada participó en la Asamblea General de Naciones Unidas y mantuvo reuniones bilaterales con algunos presidentes de la región y autoridades de organismos internacionales.
El mandatario sostuvo que Morales “no merece ni un muerto más”, en referencia a los más de 50 días de protestas callejeras y bloqueos de carreteras que dejaron al menos 16 fallecidos entre mayo y junio. Las movilizaciones fueron protagonizadas por sindicatos obreros, campesinos y sectores afines al ex mandatario.
“Nos dejó el país arrasado, sin gas, sin reservas, perdimos el mercado (de gas) de Argentina. Es el mismo señor que nos dejó Bolivia arrasada el que nos pide en octubre que nos confrontemos, bajo el discurso de la revolución”, manifestó Paz.
El presidente insistió en sus cuestionamientos contra el ex gobernante y afirmó que Morales “en 20 años destrozó” el país. Además, sostuvo que “no hubo en la historia un peor presidente que Evo Morales que destruyó el futuro de la patria”.
Paz también acusó a Morales de “subir a menores” de edad al avión presidencial y lo calificó de “pedófilo”, en referencia a la orden de captura contra el ex gobernante por una investigación por trata agravada de personas. En esa causa, Morales está acusado de haber mantenido una relación con una menor con quien supuestamente tuvo una hija en 2016, cuando todavía ocupaba la Presidencia.
“Ese es el señor que nos pide que nos matemos entre bolivianos”, insistió Paz, quien reclamó al ex mandatario que dialogue con el Gobierno. “Si tiene algo que decir, que se siente a la mesa a negociar”, afirmó.
Las declaraciones del presidente se produjeron después de que Morales encabezara el sábado un congreso con cientos de sus seguidores en el Trópico de Cochabamba, su principal bastión sindical y político en el centro de Bolivia.
Morales permanece en esa región desde octubre de 2024, resguardado por sus seguidores para impedir su captura por la causa de supuesta trata agravada de personas.
Durante el encuentro, el ex mandatario exigió a Paz la derogación de distintas medidas del Gobierno y pidió abrogar “las normas de privatizaciones, de entrega de recursos naturales a las transnacionales, decretos inconstitucionales”.
Morales también advirtió que las protestas podrían comenzar el 13 de octubre. “Si no es de buenas, va a ser a malas”, afirmó durante el congreso, en referencia a las medidas que reclama al Gobierno.
El enfrentamiento entre ambos dirigentes se produce después de una crisis que derivó en más de 50 días de protestas y bloqueos durante mayo y junio. Las movilizaciones reclamaron la salida de Paz de la Presidencia y afectaron distintas rutas del país.
La crisis dejó al menos 16 fallecidos, de los cuales 13 murieron por falta de atención médica oportuna debido a los bloqueos. Además, las protestas provocaron pérdidas económicas estimadas en 3.000 millones de dólares.
Morales también enfrenta otra causa judicial. En julio, la Fiscalía emitió una orden de aprehensión contra el ex mandatario por alzamiento armado y terrorismo, entre otros delitos, por su presunta responsabilidad en las protestas de mayo y junio.
El ex presidente fue acusado de liderar esas movilizaciones, que incluyeron bloqueos de carreteras y reclamos para que Paz dejara el cargo.


