Cochabamba, Bolivia. A pocas semanas de las elecciones subnacionales de marzo, el Tribunal Supremo Electoral (TSE) ratificó la habilitación del alcalde cochabambino Manfred Reyes Villa como candidato, tras declarar infundadas las impugnaciones presentadas por sectores opositores que buscaban su inhabilitación.
La instancia electoral determinó que las apelaciones no presentaban sustento jurídico suficiente, cerrando así un proceso que generó alta tensión política y mediática.
UN PROCESO MARCADO POR DISPUTAS LEGALES Y PRESIÓN POLÍTICA
Durante las últimas semanas, el proceso electoral estuvo marcado por recursos legales, denuncias públicas y una intensa confrontación política. Diversos actores opositores promovieron demandas de inhabilitación, argumentando presuntas irregularidades; sin embargo, dichas acciones no prosperaron en el ámbito jurídico.
Analistas coinciden en que este escenario evidenció el uso del sistema legal como herramienta de disputa política, fenómeno recurrente en contextos electorales altamente polarizados.
GUERRA SUCIA Y VICTIMIZACIÓN POLÍTICA
El entorno electoral estuvo acompañado por una fuerte campaña de desprestigio, acusaciones cruzadas y difusión de información polémica en redes sociales y espacios públicos.
Lejos de debilitar su candidatura, este escenario habría reforzado la percepción de victimización política, generando mayor respaldo ciudadano hacia Reyes Villa.
Sectores sociales y organizaciones vecinales manifestaron su apoyo público, argumentando estabilidad administrativa y continuidad de gestión.
TENDENCIA FAVORABLE EN LAS ENCUESTAS
Diversos sondeos recientes señalan que más del 65% de la población respaldaría la reelección del actual alcalde, consolidándolo como favorito en la contienda.
El respaldo se atribuye a factores como:
percepción de continuidad en la gestión municipal
obras de infraestructura y servicios urbanos
liderazgo político consolidado en el municipio
reacción ciudadana frente a la confrontación política
Implicaciones para el escenario electoral
La decisión del TSE redefine el panorama político local, al confirmar la participación del principal contendiente en los comicios.
ESPECIALISTAS CONSIDERAN QUE:
se fortalece la institucionalidad electoral al resolverse las impugnaciones por vía legal. Se reduce la incertidumbre política previa a las elecciones. El debate electoral podría trasladarse ahora al terreno programático y de gestión
Con la habilitación definitiva, la contienda entra en su fase decisiva, marcada por la competencia política y la evaluación ciudadana del desempeño municipal.



