Cochabamba – boliviaprensa.com - La región de Cochabamba vuelve a convertirse en una de las más golpeadas por los conflictos sociales y los bloqueos de carreteras que afectan la conexión con el occidente y otras regiones del país, generando severas pérdidas económicas y creciente preocupación en los sectores productivos.
Aunque en la ciudad las actividades públicas y privadas se desarrollan con relativa normalidad, persisten protestas aisladas protagonizadas por sectores del magisterio urbano, fabriles y pequeños grupos de cocaleros que mantienen medidas de presión en distintos puntos estratégicos.
Los bloqueos provocaron dificultades en el transporte de alimentos, combustibles y productos destinados al comercio nacional, afectando especialmente a floricultores, avicultores, microempresarios, industrias y productores agrícolas que dependen de las rutas interdepartamentales para comercializar sus productos.
Representantes de sectores productivos advirtieron que Cochabamba se encuentra al borde de un desastre económico debido a las pérdidas millonarias ocasionadas por la paralización del transporte y la interrupción de actividades comerciales. Señalaron que muchos productores enfrentan riesgos de quiebra por la imposibilidad de distribuir mercadería y cumplir contratos.
Analistas políticos expresaron preocupación por el impacto de la conflictividad social sobre la estabilidad económica y señalaron que, de persistir el perjuicio a la región, el Gobierno debería asumir medidas firmes para garantizar la libre transitabilidad y el restablecimiento del orden público en las carreteras.
Asimismo, cuestionaron que las medidas de presión terminen afectando principalmente a trabajadores, comerciantes y pequeños productores que diariamente dependen de la actividad económica para sostener a sus familias.
Sectores ciudadanos manifestaron que Cochabamba no puede continuar siendo rehén permanente de los bloqueos y enfrentamientos políticos, debido a que estas acciones profundizan la crisis económica, generan incertidumbre y deterioran la imagen productiva de la región.
Mientras continúan las tensiones sociales en el país, aumenta la preocupación por el impacto económico y social que provocan los bloqueos, especialmente en una coyuntura marcada por inflación, dificultades energéticas y desaceleración económica nacional. (Fausto Colpari)



