En el municipio de Quillacollo surgió una nueva polémica política tras confirmarse la candidatura de Marcos Cabrera, exgerente regional de ENTEL en Cochabamba y conocido militante del Movimiento al Socialismo (MAS), quien ahora se postula a la Alcaldía bajo la sigla de Líder, partido encabezado por el expresidente Jorge Tuto Quiroga.
Cabrera, identificado durante años como seguidor del expresidente Evo Morales, formó parte de la estructura estatal durante la administración del MAS.
Además, su entorno familiar estuvo vinculado directamente al gobierno anterior, ya que su hermano ejerció funciones como viceministro de Defensa Civil durante varios años de la gestión de Morales.
ANALISTAS CUESTIONAN COHERENCIA IDEOLÓGICA
El sorpresivo giro político generó críticas de analistas y actores sociales, quienes consideran que este tipo de alianzas reflejan una preocupante pérdida de coherencia ideológica en la política boliviana.
Señalan que acuerdos entre figuras históricamente vinculadas a la izquierda y liderazgos identificados con la derecha debilitan la credibilidad del sistema democrático.
“Hoy se prioriza la candidatura y el poder antes que la convicción política”, sostienen observadores locales, quienes afirman que estos pactos circunstanciales envían un mensaje de oportunismo a la ciudadanía.
DESENCANTO CIUDADANO
En Quillacollo, sectores sociales expresaron su preocupación por lo que califican como “reciclaje político”.
Para algunos vecinos, la política se está convirtiendo en un espacio donde las siglas y los principios pasan a segundo plano frente a intereses electorales.
El debate vuelve a instalar una interrogante de fondo: ¿existen todavía proyectos ideológicos sólidos en la política municipal, o las alianzas responden únicamente a cálculos estratégicos?
Mientras se aproxima el proceso electoral, la ciudadanía observa con atención los movimientos de figuras que, hasta hace poco, defendían posturas antagónicas y hoy comparten escenario bajo un mismo objetivo político.



