La Armada Boliviana en coordinación con la Autoridad Jurisdiccional Administrativa Minera (AJAM) logró desarticular nueve campamentos que se dedicaban a la minería ilegal en proximidades de la desembocadura del río Quendeque y el río Beni, en cercanías del Parque Nacional Madidi.
De acuerdo al informe emitido por las Fuerzas Armadas, los campamentos eran centros logísticos que se dedicaban a la explotación aurífera ilegal, contaban con áreas destinadas a dormitorios, cocinas, talleres de herramientas y espacios de acopio de maquinaria liviana.
Durante el operativo, encontraron cuatro retroexcavadoras, una volqueta, una volqueta modificada tipo tolva draga, cuatro motores generadores y motobombas y cuatro bombas de agua empleadas para la extracción ilegal de minerales, las cuales las dejaron inutilizadas.
Asimismo, destruyeron 25 tambores de combustible que contenían diésel y secuestraron mercurio y bórax, sustancias utilizadas en los procesos de explotación minera ilegal.
De acuerdo las Fuerzas Armadas, las acciones ejecutadas representan una afectación directa estimada en aproximadamente 10 millones de dólares a la estructura logística e infraestructura.



