El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, tomó juramento este jueves a un nuevo ministro de Trabajo, en una jornada en que nuevamente se movilizó en La Paz la Central Obrera Boliviana (COB), que junto a sindicatos de campesinos del altiplano bloquean carreteras para pedir la renuncia del mandatario.
El abogado Williams Bascopé juró como nuevo ministro en la casa de Gobierno en La Paz, en sustitución de Edgar Morales, quien horas antes confirmó a los medios su dimisión «para pacificar el país».
Paz agradeció a Morales «por su esfuerzo» e «intentos» para dialogar con algunos sectores movilizados y destacó que Bascopé tiene las mismas «convicciones».
También reiteró que se creará un Consejo Económico y Social donde converjan las «organizaciones vivas» y regionales «para debatir diferentes temas, entre ellos empleo».
El mandatario, que lleva seis meses en la Presidencia, sostuvo esta jornada que «las organizaciones sociales siempre tendrán» un espacio para el diálogo con su Gobierno.
El miércoles, Paz anunció un «reordenamiento» en su gabinete de ministros para que sea «más cercano» y tenga «una capacidad de escucha» de las demandas de distintos sectores.
De forma paralela al cambio de ministro, la COB realizó una marcha integrada por mineros y obreros que partió desde el límite de la ciudad vecina de El Alto hacia el centro histórico de La Paz.
La manifestación llegó hasta las calles cercanas a la plaza Murillo, el centro del poder político boliviano, pero esta vez sin incidentes como ocurrió el lunes, cuando una movilización de la COB, campesinos y seguidores del expresidente Evo Morales (2006-2019) derivó en disturbios y saqueos en La Paz.
En declaraciones a los medios, el dirigente obrero Eduardo Ferrufino criticó las denuncias penales contra dirigentes como el máximo líder de la COB, Mario Argollo, y sostuvo que aunque los arresten, las manifestaciones continuarán.
Ferrufino también aseguró que «no va a cambiar nada» con el nuevo ministro de Trabajo y, además, afirmó que las personas que bloquean carreteras están permitiendo el paso de «ayuda humanitaria».
La Paz, la sede del Gobierno y el Legislativo, es el departamento donde se concentran las protestas y bloqueos de carreteras desde hace 16 días que exigen la renuncia de Paz, y que están ocasionando desabastecimiento de alimentos, combustible e insumos médicos, como oxígeno medicinal.



