Al menos 26 civiles y seis policías sufrieron heridas durante una operación para despejar la carretera de San Julián, en el este de Bolivia. La intervención se realizó en el contexto de un bloqueo de carreteras, convocado por organizaciones sindicales y civiles que protestan contra el presidente boliviano, Rodrigo Paz.
“Se tiene seis servidores públicos policiales que han sido lesionados, cuatro de ellos por impacto de proyectil de arma de fuego”, notificó el comandante departamental de la Policía de Santa Cruz, David Gómez.
El jefe policial informó que un agente resultó gravemente herido tras recibir un disparo en la cabeza que atravesó su casco, por lo que fue ingresado a terapia intensiva. Otros tres policías sufrieron heridas de bala en las piernas, mientras que dos más presentaron lesiones por pedradas en el rostro y el hombro. La Policía espera un informe final para determinar si también hubo manifestantes heridos.
Las fuerzas de seguridad intervinieron tras casi un mes de bloqueos, en una jornada que se caracterizó por la violencia y la resistencia de los manifestantes, según reportaron autoridades locales y la agencia de noticias AFP.
El despliegue policial comenzó en la madrugada y se desarrolló en una de las rutas estratégicas entre Santa Cruz y Beni, bloqueada desde hace 24 días por organizaciones sindicales y civiles.
De acuerdo a medios bolivianos citados por AFP, los agentes antidisturbios, apoyados por vehículos militares, intentaron despejar la vía con gases lacrimógenos, mientras los manifestantes respondieron con piedras, palos y barricadas improvisadas.
Durante las cuatro horas que duró el operativo en San Julián, al menos dos policías fueron alcanzados por disparos: uno en la cabeza y otro en una pierna.
El agente con la herida en la cabeza fue trasladado al Hospital Obrero de la Caja Nacional de Salud. Tras estos hechos, y ante la intensidad de los enfrentamientos, las fuerzas de seguridad se retiraron de la zona, permitiendo que los activistas retomaran el control y reestablecieran el bloqueo.
El operativo fue liderado por el comandante de la Policía, David Gómez, el ministro de Desarrollo Productivo Rural y Aguas, Oscar Mario Justiniano, y el ministro de Hidrocarburos, Marcelo Blanco. Las autoridades informaron que la acción policial se realizó tras agotar las instancias de diálogo y frente al rechazo social a la continuidad de los cortes.
En declaraciones a la prensa, el ministro Justiniano subrayó que la ruta de San Julián es fundamental para el abastecimiento de alimentos hacia otras regiones. La crisis generada por los bloqueos ha provocado desabastecimiento de productos básicos y combustibles en ciudades como La Paz y El Alto.
Las protestas, que arrancaron hace cinco semanas y se extienden a distintos puntos de Santa Cruz, se originaron por el reclamo de renuncia al presidente Rodrigo Paz y ya han dejado al menos diez muertos, 37 heridos y más de 100 personas procesadas según la Defensoría del Pueblo. Siete de los fallecimientos corresponden a personas que no recibieron atención médica o sufrieron retrasos debido a los bloqueos.
El gobierno boliviano responsabiliza al ex presidente Evo Morales de alentar las manifestaciones. Morales, refugiado en el Chapare, calificó las protestas como una “rebelión” contra un gobierno “sometido” a Estados Unidos y advirtió sobre el “paramilitarismo” y el riesgo de confrontación civil tras la convocatoria del presidente Paz a movilizarse en respaldo de las fuerzas armadas y la policía.
El Ejecutivo busca la aprobación parlamentaria para declarar el estado de excepción y ampliar la intervención militar en los bloqueos, mientras cerca de un centenar de rutas permanecen cortadas en el país, de acuerdo con reportes de medios nacionales.



