El presidente Rodrigo Paz dio este sábado un paso decisivo en el Encuentro Nacional realizado en Cochabamba, que congregó a gobernadores, alcaldes, legisladores y representantes de distintos sectores del país, con el objetivo de encarar la crisis y trazar una agenda de reformas estructurales.
En la apertura del evento, el mandatario advirtió sobre la complejidad del contexto nacional. “No solo enfrentamos una crisis económica que golpea el bolsillo de las familias, la producción y el empleo, también arrastramos una fractura social, política y moral”, afirmó, al tiempo de convocar a la unidad de los bolivianos como eje para superar la coyuntura.
La cita concluyó con una serie de anuncios clave, entre ellos la conformación de una comisión para encarar la reforma parcial de la Constitución Política del Estado (CPE), la presentación de un paquete de 10 leyes estructurales, medidas para ampliar la autonomía financiera de los gobiernos subnacionales y la digitalización de trámites administrativos.
El ministro de Economía y Finanzas Públicas, José Gabriel Espinoza, calificó el encuentro como positivo y detalló que se otorgará “mayor libertad presupuestaria” a gobernaciones y alcaldías, además de facilitar gestiones mediante plataformas digitales. “Le estamos facilitando los trámites a través de lo digital (…) ya no tendrán que peregrinar a La Paz por un trámite presupuestario”, explicó, añadiendo que se incrementarán los recursos subnacionales en más de 2.200 millones de bolivianos.
En el ámbito normativo, el Gobierno anunció que la próxima semana presentará una demanda contra varios artículos de la Ley de Autonomías ante el Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP).
Según Espinoza, la norma vigente “ha cercenado la autonomía”, restringiendo competencias y capacidades administrativas. La revisión abarcará principalmente los artículos 82 al 100, considerados como los principales “candados” que limitan la gestión regional.
Respecto a la agenda legislativa, el Ejecutivo prevé enviar al Legislativo un paquete de 10 leyes orientadas a la reconstrucción económica, social, jurídica y electoral del país.
Entre ellas se encuentran normativas sobre el régimen electoral, electricidad, hidrocarburos, inversiones, minería, economía verde, emprendimiento, reforma judicial, seguridad nacional y reducción del aparato estatal y la burocracia.
En paralelo, el presidente anunció la creación inmediata de una comisión multipartidaria para avanzar en la reforma parcial de la CPE. “Vamos a conformar esa comisión ahora mismo con la participación de todas las fuerzas políticas”, indicó, con la expectativa de contar con un proyecto consensuado hasta finales de año.
El mandatario explicó que la modificación constitucional apuntará a eliminar restricciones que frenan la inversión y limitan la integración económica del país, además de corregir aspectos que han generado un escenario político concentrado. Según señaló, el objetivo es abrir paso a un modelo más equilibrado y con mayores espacios de diálogo.
En su discurso, Paz mencionó diez leyes clave, diseñadas para impulsar la inversión y reducir la burocracia:
Nueva Ley de Electricidad
Nueva Ley de Inversiones
Nueva Ley de Minería
Ley de Minería Verde
Ley del Emprendedor Boliviano
Ley de Reforma de la Justicia
Ley de Seguridad Nacional
Ley de Reducción de la Burocracia
Ley de Autonomías
Estas normas buscan fortalecer la autonomía financiera y administrativa de los gobiernos departamentales y municipales, agilizando anticipos presupuestarios y promoviendo la gestión digital de recursos. Según el presidente, con estas medidas “todos los trámites van a poder hacerse digitalmente, evitando que los gobiernos subnacionales tengan que esperar meses por recursos o autorizaciones”.
El mandatario recordó experiencias pasadas que limitaron el desarrollo territorial y defendió la necesidad de otorgar autonomía efectiva: “La nueva ley de hidrocarburos, de minería o de inversión no puede limitar políticamente a que cada departamento genere su propio desarrollo económico. Cada gobernador y alcalde debe tener autonomía para impulsar proyectos locales”.
Esta lógica se traduce en lo que Paz llamó la visión “50-50”, donde la autoridad nacional y los departamentos comparten responsabilidades y competencias en áreas estratégicas como educación y salud, adaptando políticas a las necesidades locales sin perder coherencia nacional.
Paz cuestionó la persistencia de la pobreza y la falta de ambición: “¿Por qué en Bolivia queremos ser pobres? ¿Por qué los objetivos de grandeza no son parte de la integridad de la visión? Resolver el problema del otro donde estoy yo es también resolver mi problema y el problema de la patria”. Hizo un llamado a superar la cultura del bloqueo y la confrontación, recordando que los departamentos más pobres son los que mayor resistencia generan a políticas nacionales, afectando la productividad y el desarrollo.
El mandatario concluyó con un mensaje de unidad y solidaridad, recordando la historia de lucha de su familia y de líderes históricos de Bolivia, así como el papel de cada boliviano en la construcción del país: “Bolivia es generosa, nos da la oportunidad de crecer, producir y desarrollarnos. Lo único que pide es compromiso y trabajo en unidad”.
Paz hizo un llamado a la responsabilidad compartida, al diálogo y a la construcción de consensos, destacando que solo mediante estas acciones se puede fortalecer la democracia y garantizar que cada ciudadano y región tenga la oportunidad de contribuir al desarrollo nacional.



