El alcalde de Manfred Reyes Villa advirtió este viernes sobre el riesgo de una escalada de conflictos sociales y políticos que podrían poner en peligro la estabilidad democrática y económica de Bolivia. Durante un acto público de rendición de cuentas sobre el manejo de recursos económicos y técnicos de la Alcaldía de Cochabamba, la autoridad expresó su preocupación por las movilizaciones, bloqueos y protestas que se registran en diferentes regiones del país.
Reyes Villa sostuvo que existen grupos radicalizados y “sectores minúsculos financiados desde el Chapare” que, según afirmó, estarían promoviendo enfrentamientos entre bolivianos, afectando la paz social y generando un grave perjuicio económico para la población.
La autoridad edil remarcó que Bolivia atraviesa una delicada coyuntura política y económica marcada por la escasez de combustibles, incremento del costo de vida, caída de inversiones y paralización parcial del aparato productivo debido a los bloqueos de carreteras y protestas sectoriales.
En ese contexto, el alcalde cochabambino señaló que no se puede permitir que intereses políticos o grupos subversivos provoquen caos y desestabilización en el país.
Asimismo, sugirió que el Gobierno nacional debe asumir medidas firmes para garantizar el orden público, la libre transitabilidad y la defensa de la democracia, incluso evaluando la aplicación de un Estado de Sitio en las regiones más conflictivas si continúan los hechos de violencia y sabotaje económico.
“Cochabamba no puede seguir siendo rehén de los bloqueos y conflictos permanentes. La población quiere trabajar, producir y vivir en paz”, manifestó la autoridad, al remarcar que los constantes cierres de carreteras afectan el abastecimiento de alimentos, el transporte, el comercio y la economía regional.
Diversos sectores ciudadanos y empresariales de Cochabamba expresaron también su preocupación por las pérdidas económicas que generan los conflictos sociales y las medidas de presión. Instituciones cívicas y productivas coincidieron en que la región necesita estabilidad, seguridad jurídica y gobernabilidad para evitar un mayor deterioro económico y social.
En los últimos días se registraron protestas de sectores afines al evismo, marchas sindicales, bloqueos esporádicos y pedidos de renuncia contra el Gobierno nacional, situación que elevó la tensión política en el país. Analistas consideran que Bolivia enfrenta uno de los momentos más delicados de los últimos años debido a la polarización política y la crisis económica que golpea a miles de familias bolivianas.
Finalmente, desde Cochabamba se reiteró el llamado a preservar la unidad nacional, defender el sistema democrático y rechazar cualquier intento de violencia o confrontación entre ciudadanos. Autoridades locales señalaron que el país necesita diálogo, estabilidad y respeto a las instituciones para superar la crisis y recuperar la confianza de la población.



