El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, anunció este miércoles el envío al Congreso de un proyecto de ley para reglamentar el estado de excepción y reforzar la actuación de las Fuerzas Armadas frente a los bloqueos de rutas y las protestas que atraviesan al país desde hace más de un mes.
La iniciativa fue presentada un día después de la renuncia del ministro de Defensa, Marcelo Salinas, y en medio de una creciente presión social contra el Gobierno.
Las manifestaciones comenzaron con reclamos de campesinos, obreros, mineros, transportistas y maestros por la crisis económica, pero en las últimas semanas derivaron en pedidos de renuncia contra Paz.
Durante un acto en el que presentó al nuevo ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, el mandatario sostuvo que el proyecto apunta a “fortalecer” la actuación militar en un eventual escenario de excepción. Paz no descartó aplicar esa herramienta si la crisis se profundiza.
El Presidente insistió en que su Gobierno mantiene abierto el diálogo, aunque también buscó avanzar en una vía legal para permitir la intervención de las Fuerzas Armadas en el levantamiento de los cortes. En ese sentido, calificó la posible acción como una medida “humanitaria”, aunque no dio precisiones sobre el alcance del proyecto.
La tensión política se agravó luego de que el Congreso anulara una norma que obligaba al Presidente a contar con autorización legislativa para decretar un estado de excepción. Esa herramienta le permitiría al Ejecutivo restringir libertades de reunión y circulación, dos derechos centrales para el desarrollo de las protestas.
“La tarea inmediata es recuperar la normalidad. El diálogo está siempre abierto, pero quienes se niegan a dialogar no pueden paralizar el país”, afirmó Justiniano, exzar antidrogas, tras asumir al frente del Ministerio de Defensa.
Los bloqueos provocaron una fuerte escasez de alimentos, medicamentos y combustibles, especialmente en La Paz, sede del Gobierno, y en la vecina El Alto. Según las autoridades bolivianas, siete personas murieron por no haber recibido atención médica a tiempo debido a los cortes.
El Gobierno denunció que sectores de los manifestantes buscan “alterar el orden democrático” y apuntó contra el expresidente Evo Morales, a quien acusa de dirigir las protestas. Morales, que gobernó Bolivia entre 2006 y 2019, permanece prófugo en una causa por presunta trata de una menor.



