La Paz, Bolivia – 30 de marzo de 2025.- El Movimiento al Socialismo (MAS) atraviesa una de sus crisis más profundas debido a la lucha por el liderazgo entre el expresidente Evo Morales y el actual mandatario Luis Arce. La reciente realización de dos congresos paralelos ha evidenciado la fractura del partido, dividiendo a sus militantes y poniendo en riesgo su estabilidad política de cara a las elecciones de 2025.
Morales, líder histórico del MAS, convocó a su propio congreso en Cochabamba, donde insistió en su candidatura para las próximas elecciones y denunció intentos de proscripción política. Por su parte, la facción leal a Arce organizó otro congreso en El Alto, buscando consolidar una nueva dirección partidaria y alejarse de la influencia del exmandatario.
En medio de este conflicto, Andrónico Rodríguez, presidente del Senado y una figura emergente en el MAS, ha intentado posicionarse como un puente entre ambos sectores. Sin embargo, la disputa interna ha polarizado aún más a la militancia y generado incertidumbre sobre el futuro del partido.
Analistas advierten que esta división podría debilitar gravemente al MAS en las próximas elecciones, favoreciendo a la oposición y dejando a la organización política sin una estrategia clara de unidad. Mientras tanto, la militancia se encuentra en un dilema entre la lealtad a Morales y la continuidad del gobierno de Arce.
El desenlace de esta crisis será determinante para el futuro del MAS y su permanencia como la principal fuerza política del país.