San Pedro de Macha, en el norte de Potosí, vive desde este 3 y 4 de mayo una de sus celebraciones más representativas: la Fiesta de la Cruz y el ritual del Tinku, considerados emblema del patrimonio cultural de la región y del país.
La Fiesta del 3 de Mayo o Fiesta de la Santa Vera Cruz es una de las celebraciones más importantes del municipio, ubicado en la provincia Chayanta.
En este contexto, la Chakana Raymi o Fiesta de la Cruz expresa el sincretismo entre las tradiciones andinas y la religiosidad católica.
En la plaza principal de Macha, las comunidades se reúnen para participar del tinku, una práctica ritual que en quechua significa “encuentro” y que forma parte de la identidad de los ayllus del norte de Potosí.
El ritual reúne a grupos como urinsaya (los de abajo) y aransaya (los de arriba), en una dinámica que combina convivencia, simbolismo y confrontación ritual, como parte de una tradición ancestral que se mantiene vigente.
El ejecutivo de la Central Seccional Tomás Katari, Jacinto Flores, explicó que el domingo 3 de mayo, antes del ingreso al poblado, las comunidades realizan una “espera”, donde se ch’alla al Tata Santa Vera Cruz, mientras las delegaciones ingresan en caravana con música y danza.
Flores detalló que los días previos se prepara chicha y comida tradicional para la celebración, mientras la “mayora” acompaña la festividad con elementos simbólicos como el chicote, marcando el ritmo del encuentro comunitario.
Asimismo, indicó que, en paralelo, el templo del lugar celebra misas como parte del sincretismo religioso que caracteriza a la festividad.
En reconocimiento a su valor cultural, el tinku fue declarado Patrimonio Cultural e Inmaterial del Estado Plurinacional de Bolivia mediante la Ley 237, del 20 de abril de 2012, lo que consolida a la danza como una de las expresiones más importantes de las comunidades quechuas del norte potosino.
Tras la fiesta, el 5 o 6 de mayo se realiza la presentación del “mosoj niño” (nuevo pasante), como parte del cierre del ciclo festivo.
La festividad reúne cada año a comunidades del norte potosino en un encuentro donde confluyen la ritualidad andina, la fe y el sentido de comunidad, en un espacio donde las tradiciones ancestrales se mantienen vigentes en diálogo con lo religioso.
La Fiesta del 3 de Mayo o Fiesta de la Santa Vera Cruz es una de las celebraciones más importantes del municipio, ubicado en la provincia Chayanta. En este contexto, la Chakana Raymi o Fiesta de la Cruz expresa el sincretismo entre las tradiciones andinas y la religiosidad católica.
En la plaza principal de Macha, las comunidades se reúnen para participar del tinku, una práctica ritual que en quechua significa “encuentro” y que forma parte de la identidad de los ayllus del norte de Potosí.
El ritual reúne a grupos como urinsaya (los de abajo) y aransaya (los de arriba), en una dinámica que combina convivencia, simbolismo y confrontación ritual, como parte de una tradición ancestral que se mantiene vigente.
El ejecutivo de la Central Seccional Tomás Katari, Jacinto Flores, explicó que el domingo 3 de mayo, antes del ingreso al poblado, las comunidades realizan una “espera”, donde se ch’alla al Tata Santa Vera Cruz, mientras las delegaciones ingresan en caravana con música y danza.
Flores detalló que los días previos se prepara chicha y comida tradicional para la celebración, mientras la “mayora” acompaña la festividad con elementos simbólicos como el chicote, marcando el ritmo del encuentro comunitario.
Asimismo, indicó que, en paralelo, el templo del lugar celebra misas como parte del sincretismo religioso que caracteriza a la festividad.
En reconocimiento a su valor cultural, el tinku fue declarado Patrimonio Cultural e Inmaterial del Estado Plurinacional de Bolivia mediante la Ley 237, del 20 de abril de 2012, lo que consolida a la danza como una de las expresiones más importantes de las comunidades quechuas del norte potosino.
Tras la fiesta, el 5 o 6 de mayo se realiza la presentación del “mosoj niño” (nuevo pasante), como parte del cierre del ciclo festivo.



