Viernes, 14 Junio 2024
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Nayib Bukele asume segundo mandato como presidente de El Salvador

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Nayib Bukele asumió el sábado la presidencia de El Salvador para un segundo periodo de cinco años en el que gobernará con más poder que nunca la nación centroamericana y tras haber ganado contundentemente la reelección en febrero a pesar de que la constitución lo prohibía.

Quiero recalcar que han venido el mayor número de delegaciones que ha tenido este país en sus historia, que este gobierno que inicia este día ha sido reconocido por el 100% de los países del mundo”, afirmó en su discurso Bukele después de juramentar el cargo y recibir nuevamente la banda presidencial en una ceremonia en el Congreso Nacional.

Bukele, de 42 años, fue reelegido con el 85% de los votos, en un país donde es altamente popular por su combate frontal a las poderosas pandillas, que convirtieron alguna vez a El Salvador en la nación del crimen en el mundo y ahora, según el gobierno, en una de las ciudades más seguras de Latinoamérica.

El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, pidió a los salvadoreños tomar sin quejarse la "medicina amarga" que recetará en el segundo mandato que inicia este sábado, con el fin de mejorar la economía después de "sanar" al país del "cáncer" de las pandillas.

Desde el balcón del Palacio Nacional, tras prestar juramento, Bukele pidió a los salvadoreños "apoyo incondicional" al comparar a su país con un enfermo y a su gobierno con un médico, en su discurso ante miles de seguidores en la plaza del centro histórico de San Salvador.

"Ya arreglamos lo más urgente que era la seguridad, vamos a enfocarnos de lleno en los problemas importantes, empezando por la economía", dijo, con la banda presidencial cruzada sobre un traje oscuro de cuello y puños dorados.

Bukele advirtió que en "este nuevo tratamiento para sanar la economía quizás también haya que tomar medicina amarga", pero, dijo, "el país ya se curó" del "cáncer" de las pandillas y ahora debe "curarse de la mala economía".

Sin adelantar medidas, prestó juramento a la muchedumbre para que prometieran "defender a capa y espada" las "decisiones que se tomen sin titubeos" con el fin de hacer al país "próspero". "Sin quejarnos", subrayó.

Milenial de 42 años, este expublicista de ascendencia palestina emprende otro mandato de cinco años con un poder casi absoluto, tras pulverizar a la oposición con un 85% de votos en las elecciones de febrero y ganar casi la totalidad del Congreso (54 de 60 escaños).

Asiduo en las redes sociales donde se ríe de quienes le llaman "dictador", tiene a su favor todos los poderes estatales, incluidos magistrados que le permitieron buscar la reelección pese a estar prohibida en la Constitución.

Tamara Taraciuk, analista del centro Diálogo Interamericano, afirmó a la AFP que Bukele eliminó "frenos y contrapesos esenciales para una democracia" y "es difícil pensar" que "vaya a desandar sus medidas autoritarias".

En una América Latina azotada por la violencia criminal, Bukele es el presidente más popular gracias a sus políticas de "mano dura" contra las pandillas, que varios gobernantes, como Daniel Noboa (Ecuador) y Xiomara Castro (Honduras), han tratado de emular.

Ambos estuvieron en la investidura, igual que los presidentes Santiago Peña (Paraguay) y Rodrigo Chaves (Costa Rica) el argentino Javier Milei y el rey Felipe de España.

El gobierno de Bukele es, no obstante, criticado por organismos de derechos humanos por instaurar un régimen de excepción, vigente desde marzo de 2022, que suma más de 80.000 detenidos sin orden judicial, acusados de pandilleros.

Human Rights Watch y Aministía Internacional denuncian muertes, torturas y detenciones arbitrarias. Casi 8.000 han sido liberados, miles por ser inocentes.

Algunas medidas para enfrentar la inseguridad "sonaron a medicina amarga", pero el pueblo salvadoreño "siguió al pie de la letra la receta y juntos nos libramos del cáncer de las pandillas", insistió Bukele.

Agregó que su reciente triunfo arrollador muestra que los salvadoreños quieren seguir bajo el régimen de excepción.

"Le critican que es autoritario, que no respeta derechos humanos, que no da cuenta del dinero que usa, que es dictador (...) Nos ha devuelto la seguridad. Por mí, que gobierne hasta donde pueda", dijo a la AFP un jubilado de 68 años.

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