Cochabamba, Bolivia. La crisis de la basura vuelve a sacudir al departamento luego de que la Alcaldía Municipal confirmara que el relleno sanitario de K’ara K’ara continuará recibiendo residuos sólidos hasta el 30 de abril, ampliando el plazo inicialmente previsto para su cierre técnico.
La resolución judicial señala lo siguiente: "Se dispone ampliar el plazo de ingreso de residuos sólidos al botadero de Kara Kara, hasta fecha 30 de abril del año 2026, de forma impostergable en atención a los parámetros establecidos por los profesionales técnicos que participaron en calidad de amigos de la corte, habiendo sido los resultados obtenidos similares en relaciona a la necesidad de la volumetría requerida para la conformación adecuada de la macro celda 2-3 señalada por el municipio. Debiendo el Gobierno Autónomo Municipal de Cochabamba tomar las previsiones necesarias, que el caso amerite para lograr completar la conformación final de la macro celda 2-3 hasta la fecha indicada, a efecto de no suscitar mayor necesidad de ingreso de basura, bajo absoluta responsabilidad funcionaria".
La medida, aunque necesaria para evitar un colapso ambiental y sanitario inmediato, revela nuevamente la falta de avances reales hacia la industrialización de la basura, un proceso que Cochabamba viene postergando desde hace años.
El anuncio se da en medio de un clima de tensión política y social, donde diferentes sectores han instrumentalizado el tema del relleno sanitario para disputas partidarias, retrasando decisiones técnicas indispensables. La población, por su parte, exige soluciones definitivas y no medidas temporales que solo trasladan el problema unos meses más adelante.
En las últimas semanas se evidenció cómo grupos políticos y dirigentes movilizados han intentado convertir la situación de K’ara K’ara en un escenario de presión, desgaste institucional y confrontación. Las controversias internas y externas han generado obstáculos a la licitación de nuevos sistemas de tratamiento e industrialización de residuos, pese a que estos proyectos podrían transformar la gestión ambiental del municipio.
Autoridades municipales advirtieron que la ciudad no puede seguir sometida a chantajes políticos que paralizan proyectos estratégicos. La industrialización de la basura, con plantas de reciclaje, compostaje y aprovechamiento energético, es una alternativa urgente para dejar atrás el ciclo de rellenos sanitarios colapsados.
Diversos expertos en gestión ambiental señalan que Cochabamba todavía depende en un 85% del modelo tradicional de disposición final, un esquema insostenible para una ciudad de más de un millón de habitantes.
Mientras tanto, ciudades de la región ya avanzan hacia sistemas modernos de valorización de residuos, reduciendo considerablemente el volumen que llega a los rellenos y generando empleo verde.
La ampliación del plazo en K’ara K’ara hasta el 30 de abril brinda una ventana técnica corta, pero crucial, para que las autoridades aceleren los proyectos de industrialización pendientes y concreten decisiones administrativas sin permitir que intereses partidarios desvíen el rumbo.
La Alcaldía reiteró que se trabaja en garantizar la transición hacia un modelo moderno de gestión ambiental, pero subrayó que Cochabamba no soportará otro episodio de bloqueo, colapso sanitario o confrontación política.
La población espera que la ampliación del plazo no se convierta en otro ciclo de postergaciones, sino en el inicio efectivo de una transformación estructural.



